Un combate entre Tom Cruise y Brad Pitt en una azotea. Gritos. Golpes. Un fondo urbano que vibra con cada impacto. Nadie ha rodado esta escena. No hay cámaras, ni guion, ni dirección de arte. Todo ha nacido de una inteligencia artificial. Y sin embargo, el resultado es tan fluido, tan creíble, que incluso los propios actores podrían dudar de no haber estado allí. Este vídeo, generado con solo dos líneas de texto, no es un montaje ni una broma. Es la prueba de fuego de Seedance 2.0, el nuevo modelo de IA desarrollado por ByteDance, la empresa detrás de TikTok.
El salto que asusta
ByteDance anuncia Seedance 2.0 como un avance sustancial en la generación de vídeos con inteligencia artificial. Hablan de escenas más complejas, con múltiples sujetos, y de una fidelidad impresionante a las instrucciones del usuario. En otras palabras ya no se trata de clips borrosos o movimientos robóticos. Ahora se pueden crear secuencias que parecen salidas de un set de rodaje. Y eso, para la industria del cine, es una bomba de relojería.
La Motion Picture Association (MPA), que agrupa a los grandes estudios de Estados Unidos, ha respondido con una denuncia directa. Acusan a ByteDance de utilizar obras protegidas por derechos de autor a una escala masiva y sin autorización. En apenas un día, según un portavoz de la MPA, el sistema habría generado contenido que replica estrellas, estilos visuales y escenas que pertenecen a otras producciones. "Al lanzar un servicio que opera sin salvaguardias significativas contra la infracción, ByteDance está ignorando una legislación de derechos de autor consolidada", afirman. Y exigen "Debe cesar inmediatamente sus actividades infractoras".
Cuando la creatividad se vuelve viral
El vídeo del enfrentamiento entre Cruise y Pitt fue creado insertando un prompt mínimo en Seedance 2.0. No hubo manipulación posterior. Fue tan directo como escribir "Dos actores famosos pelean en una azotea de noche, luces de ciudad al fondo". Y la IA, en segundos, lo construyó todo. Los gestos. Los cuerpos. El impacto de los golpes. La tensión. El resultado, según muchos espectadores, es indistinguible de una escena real.
Este tipo de avances no son nuevos, pero sí su acceso masivo. Hace meses, OpenAI presentó Sora 2, su propio generador de vídeos. La MPA también se pronunció entonces, exigiendo medidas urgentes. La respuesta de OpenAI fue introducir filtros para dificultar la reproducción de contenido protegido. Incluso negoció con Disney, que finalmente permitió el uso de 200 de sus personajes bajo licencia. Un precedente. Una señal. La industria no se derrumba de golpe, pero sí se adapta, bajo presión.
La voz desde dentro el miedo de un guionista
Rhett Reese, guionista de Deadpool y Bienvenidos a Zombieland, no se ha quedado en silencio. En una serie de publicaciones que han corrido como la pólvora, admitió
"Me duele decirlo. Probablemente es el fin para nosotros" - Rhett Reese, guionista de Deadpool, de la industria cinematográfica
Reese no habla desde el rechazo técnico, sino desde el asombro. "Me dejó alucinado el vídeo Pitt contra Cruise porque es muy profesional. Y precisamente por eso tengo miedo", dice. Para él, el problema no es que la IA haga cosas mal. Es que las haga bien. Muy bien. "En muy poco tiempo, una sola persona podrá sentarse frente a un ordenador y crear una película indistinguible de las que hoy estrena Hollywood", advierte.
Y luego añade, con una mezcla de esperanza y terror "Si esa persona no vale, será un desastre, pero si esa persona tiene el talento y el gusto de Christopher Nolan (y alguien así aparecerá rápidamente), será tremendo".
¿El fin del cine tal como lo conocemos?
Reese no se ilusiona con esta revolución. Al contrario "No estoy nada ilusionado con que la IA invada los esfuerzos creativos. Al contrario, estoy aterrorizado". Temeroso por sus colegas, por sus amigos, por su propia carrera. "Mucha gente a la que quiero se enfrenta a perder sus carreras. Yo mismo estoy en riesgo".
Pero también ve un lado paradójico. "Hollywood lleva mucho tiempo siendo un guardián que mantiene a la gente joven y sin recursos lejos de las palancas creativas", reflexiona. Y sugiere que, quizás, herramientas como Seedance 2.0 permitan que nuevos talentos irrumpan sin necesidad de pasar por los canales tradicionales. "Cuando una persona joven sin capital intente impresionar a Hollywood, usará herramientas como estas. Y entre ellos habrá jóvenes Christopher Nolan y saldrán cosas increíbles".
Y aunque no lo dice con alivio, lo reconoce esta tecnología ya no es un rumor. Es una realidad. "Si de verdad piensas que el vídeo Pitt contra Cruise es una porquería sin más, no tienes de qué preocuparte. Pero yo estoy en shock".
El dilema del futuro
Lo que está en juego no es solo la propiedad de una imagen o el derecho a usar un rostro. Es el modelo económico de una industria entera. Son los puestos de trabajo de guionistas, técnicos, artistas de efectos visuales, actores de doblaje. Son las barreras que protegen y a veces asfixian la creación colectiva.
ByteDance no ha revelado qué medidas de protección incluye Seedance 2.0 frente a la violación de derechos de autor. Tampoco ha respondido aún a la denuncia de la MPA. Mientras tanto, la IA sigue generando escenas que no existieron, pero que ahora parecen reales. Y cada vez más gente se pregunta si podemos crear películas solos, ¿necesitamos Hollywood?
La respuesta no es técnica. Es humana.