La Selectividad de junio se enfrenta a una nueva realidad tecnológica en las aulas españolas. Cuatro comunidades autónomas emplearán detectores de frecuencia para rastrear dispositivos ocultos durante los exámenes.
Galicia, Murcia, Cataluña y Aragón confirman el uso de estos escáneres. Otras ocho regiones, entre ellas Andalucía y la Comunidad Valenciana, estudian aplicar la medida en esta edición. Solo Madrid, Extremadura y Canarias descartan su implementación inmediata, aunque extremarán la vigilancia tradicional.
El fraude académico se extiende más allá del instituto
Jesús Ángel Miguel, delegado para la PAU de la Universidad de Zaragoza, observa que el problema no se limita a la entrada universitaria. Afirma que también detectan copias durante las carreras, lo que obliga a establecer controles estrictos.
"Es un problema que estamos viendo también en las carreras, y tenemos que poner controles, porque es muy asequible" - Jesús Ángel Miguel, delegado para la PAU de la Universidad de Zaragoza
Miguel explica que las páginas web ofrecen pinganillos y gafas espía a precios muy bajos. Incluso existen calculadoras con aspecto normal que se conectan a internet y resuelven ejercicios de matemáticas mediante inteligencia artificial.
Galicia garantiza la igualdad de oportunidades desde 2019
Iván Area, responsable de la PAU en la Universidad de Vigo, recuerda que comenzaron a usar detectores tras conocer casos de estudiantes con pinganillos. Para él, garantizar la igualdad de oportunidades es fundamental.
Area insiste en que quien copia perjudica al resto. El profesorado gallego recorre aleatoriamente las 37 comisiones delegadas con los aparatos. Si captan una señal, localizan al alumno y levantan acta.
Los detectores utilizados en Galicia tienen un coste de unos 2.000 euros por unidad. La comunidad prohíbe terminantemente la entrada de móviles o cualquier aparato electrónico en las aulas.
Murcia generaliza el rastreo en todas sus sedes
Joaquín Lomba, coordinador general de la prueba en Murcia, indica que este año el procedimiento se aplica a los 8.000 estudiantes de las 12 sedes. La región ya ensayó el rastreo de redes y frecuencias el curso pasado.
La vigilancia se centrará en gafas y bolígrafos electrónicos. Lomba advierte que su peso y rasgos físicos pueden delatarlos, pese a lo que diga la publicidad. Los móviles y relojes inteligentes deben estar apagados, no en modo avión, y depositados en un espacio delimitado.
Por ello, todas las aulas muricanas cuentan con relojes en las paredes. Ser sorprendido copiando o con material para hacerlo supone un cero en todos los exámenes de esa convocatoria.
El coste económico frena la expansión inmediata
Antonio Adelfo Alberto Delgado, vicepresidente de la comisión organizadora de la Selectividad en Canarias, reconoce la preocupación común entre los distritos universitarios. Apunta que quizá utilicen detectores en 2027.
"Hay que entender que los detectores de frecuencia son caros, la PAU tiene muchas sedes y aulas, y significa para nuestras dos universidades un esfuerzo inversor" - Antonio Adelfo Alberto Delgado, vicepresidente de la comisión organizadora de la Selectividad en Canarias
Delgado espera que la Consejería de Educación ayude a afrontar el gasto. En Extremadura, José Antonio Pariente, responsable de la PAU, reconoce que el año pasado sorprendieron a un estudiante con el imán utilizado para extraer nanopinganillos.
Isidro Peña, coordinador de la PAU en Castilla-La Mancha, señala que las autonomías que aún no han decidido introducir los escáneres analizan su encaje normativo. Estudian también los diferentes tipos de dispositivos disponibles en el mercado.
Euskadi ha advertido directamente a los estudiantes. El personal de vigilancia puede usar detectores en cualquier momento para localizar dispositivos no autorizados. Los tribunales de la PAU prevén la anulación de toda la prueba para quienes sean descubiertos.