Toni Cuenca alerta: ChatGPT y Gemini repiten patrones al crear contraseñas y pueden hacerlas predecibles

El experto en tecnología Toni Cuenca advierte que pedir contraseñas a ChatGPT, Gemini o Claude es arriesgado, porque estas IA no generan azar puro y tienden a repetir patrones previsibles.

10 de agosto de 2026 a las 16:42h
Toni Cuenca alerta: ChatGPT y Gemini repiten patrones al crear contraseñas y pueden hacerlas predecibles
Toni Cuenca alerta: ChatGPT y Gemini repiten patrones al crear contraseñas y pueden hacerlas predecibles

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Hay contraseñas que parecen inventadas y, sin embargo, nacen de una costumbre matemática.

Pedirle a una inteligencia artificial que improvise una clave segura suena cómodo, pero el gesto tiene trampa. Estos sistemas no lanzan dados ni producen azar puro, sino que responden a patrones estadísticos aprendidos durante su entrenamiento.

Cuando la máquina predice, la contraseña deja rastro

Toni Cuenca, experto en tecnología y creador de contenido conocido en redes sociales como Linkfydev, lleva esa idea a un terreno muy práctico.

"El mayor error que puedes hacer es pedirle a ChatGPT que te cree una contraseña para los sitios, porque en realidad lo que hacen es una predicción, y te la pueden robar" - Toni Cuenca, experto en tecnología y creador de contenido

La advertencia encaja con una prueba sencilla que revela hasta qué punto la respuesta no sale de la nada. Al pedir a Gemini un número del uno al diez, la herramienta contesta de forma sistemática con el siete.

Con ChatGPT ocurre algo parecido cuando la petición cambia de escala y entra en el terreno de las claves. Al solicitar una contraseña de ocho caracteres, el resultado empieza por G7.

Cuenca describe esa repetición con una frase casi de laboratorio doméstico.

"G7 otra vez y otra vez y una vez más y otra más" - Toni Cuenca, experto en tecnología y creador de contenido

No es un caso aislado dentro de un solo modelo.

Claude también muestra el hábito de arrancar sus contraseñas con el prefijo G7, lo que refuerza la idea de que varios asistentes comparten sesgos parecidos al construir texto. Algo similar ya ha aparecido en filtraciones de datos privados, donde el problema tampoco nace del azar sino de lo que el modelo ha aprendido a repetir.

En versiones como Chat GPT 5.2, además, la tendencia cambia de forma pero no de lógica. Las claves generadas tienden a empezar sistemáticamente por la letra V.

Las claves cambian poco aunque parezcan distintas

Ahí aparece el matiz más incómodo para cualquier usuario que confíe en una cadena de caracteres con aspecto raro. Cuenca sostiene que esas claves prácticamente son iguales y cambian muy pocas cosas.

La consecuencia es fácil de entender fuera del laboratorio. Si varias personas piden a una IA una contraseña con la misma instrucción, la respuesta puede variar en detalles mínimos mientras conserva un esqueleto reconocible.

La web de Irregular recoge documentación sobre el fenómeno del bypassword generation, centrado precisamente en esos patrones idénticos entre diferentes inteligencias artificiales. No hace falta imaginar una conspiración técnica para ver el riesgo, basta con asumir que una máquina entrenada para predecir tenderá a repetir caminos probables.

Desde ahí, el problema deja de ser solo la contraseña y pasa a ser el entorno entero. Ya se ha visto en el envío de chats a rastreadores que el uso cotidiano de estos asistentes arrastra consecuencias poco visibles para quien solo quería ahorrar tiempo.

El riesgo también puede colarse dentro de una imagen

Las imágenes generadas por inteligencia artificial añaden otra capa al problema porque pueden incluir notas adhesivas con contraseñas visibles en el fondo.

Cuenca plantea ese escenario al hablar de entornos de trabajo donde la automatización se mezcla con material sensible.

"Imagínate el problemón que puede ser esto si le dices a un environment que te ponga una contraseña" - Toni Cuenca, experto en tecnología y creador de contenido

Para quien programa, la advertencia apunta a un lugar muy concreto. Cuenca pide mucho cuidado con los puntos env, los archivos .env que suelen guardar contraseñas generadas automáticamente.

Su razonamiento vuelve al punto de partida y lo deja todavía más claro.

"La generación de contraseñas con ella es superpeligrosa porque básicamente está haciendo una predicción" - Toni Cuenca, experto en tecnología y creador de contenido

Entre un siete que aparece siempre y unas claves que arrancan por G7 o por V, la promesa de espontaneidad se desinfla sola.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía