Trump difunde un vídeo IA de Jarg arrasada mientras Ormuz cae de 130 barcos diarios a menos de 20

Estados Unidos e Israel intensifican la presión sobre Irán con sanciones, ataques y mensajes de Trump, mientras el tráfico por Ormuz se hunde y Jarg, clave para el petróleo iraní, se convierte en símbolo de la guerra informativa.

01 de septiembre de 2026 a las 13:42h
Trump difunde un vídeo IA de Jarg arrasada mientras Ormuz cae de 130 barcos diarios a menos de 20
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Una guerra también puede empezar con una imagen falsa que parece anunciar un hecho consumado. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, difundió un vídeo generado por inteligencia artificial con un mensaje rotundo sobre la isla de Jarg, presentada como un territorio reducido a escombros cuando ese enclave concentra una parte decisiva del petróleo iraní.

Antes de la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, la isla de Jarg gestionaba el 90% de las exportaciones de petróleo de Irán. Cuando el principal escaparate energético de un país aparece convertido en ruina dentro de un montaje viral, la propaganda deja de ser un ruido de fondo y pasa a mezclarse con la presión militar y económica.

Trump agitó las redes mientras el pulso ya golpeaba Ormuz

Trump no ha separado el tono de sus mensajes del de la escalada. En una entrevista telefónica lanzó dos frases breves, "Vamos a golpearles duro" y "Habrá una respuesta", y después acusó a Irán en una red social de ser un "Estado fallido".

J.D. Vance, vicepresidente estadounidense, abordó esa forma de comunicar sin negar su carga política.

"Al presidente le gusta calentar las cosas un poco en redes sociales. Él sería el primero en decir que no anuncia acciones militares en redes sociales, pero creo que está enviando un mensaje a los iraníes" - J.D. Vance, vicepresidente estadounidense

Ese mensaje no circula en el vacío, porque Washington presentó la semana pasada la Operación Paria Económico para imponer sanciones secundarias y cerrar los grifos financieros internacionales a Irán. Scott Bessent, secretario del Tesoro, avanzó que las nuevas sanciones se anunciarán probablemente cada semana y que el primer foco estará en el sector bancario.

Bessent vinculó esa presión financiera con la respuesta militar iraní. El secretario del Tesoro sostuvo que Irán actúa bajo presión por el deterioro de su economía y llegó a decir que en Teherán están asustados por su situación económica.

El tráfico cayó de 130 barcos a menos de 20

Mientras los dirigentes elevaban el tono, el estrecho de Ormuz empezó a vaciarse.

Antes del conflicto cruzaban cada día una media de 130 barcos por las aguas del Golfo de Omán y del propio Ormuz, y ahora no superan los 20. La cifra permite imaginar la escena con una claridad casi física, porque donde antes había una autopista marítima hoy queda un corredor encogido por el miedo a minas, misiles y represalias.

El domingo, Estados Unidos alcanzó dos lanzaderas iraníes en la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz, y la Guardia Revolucionaria habló de muertos y heridos. Este lunes, además, un superpetrolero quedó incendiado e inmovilizado tras chocar con dos minas navales en Ormuz, en un episodio que la Guardia Revolucionaria acompañó con la acusación de que el buque intentaba atravesar la vía de forma ilegal.

En esa misma secuencia, Irán respondió con misiles contra dos bases estadounidenses en Jordania, aunque fueron interceptados. Teherán también aseguró haber atacado con drones la base aérea de Al Minhad, en Emiratos Árabes Unidos, pero el Ministerio de Defensa emiratí lo desmintió.

Teherán respondió con amenazas, reproches y una ausencia visible

Masud Pezeshkián, presidente de Irán, formuló una respuesta directa a los ataques estadounidenses.

"No nos vamos a quedar callados frente a las agresiones" - Masud Pezeshkián, presidente de Irán

En otra declaración añadió que Irán no busca la guerra, aunque responderá con firmeza a las agresiones. La fórmula combina contención verbal y promesa de réplica, justo en un momento en que cada movimiento en Ormuz afecta al comercio, a la seguridad regional y a la imagen de fortaleza de ambos bandos.

Mojtaba Jameneí, líder supremo de Irán, pidió a los países musulmanes que se unieran contra su "verdadero enemigo". No aparece en público desde los ataques del 28 de febrero en los que murió su padre, un dato que convierte su ausencia en otra pieza de la tensión política iraní.

Abbas Araghchi, ministro de Exteriores de Irán, dirigió sus palabras contra Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, al que llamó "serpiente". También afirmó que Netanyahu presume en hebreo de haber engañado a la Administración estadounidense para arrastrarla a la guerra en nombre de Israel, mientras en inglés elogia el liderazgo de Trump.

Araghchi añadió un detalle muy preciso sobre esa batalla de influencia. Según el ministro iraní, Netanyahu tuvo que pasar más de 1.000 horas en las televisiones de Israel para moldear la posición de Estados Unidos hacia Irán, una cifra que retrata la guerra como algo que no solo se libra con fuego real, sino también con insistencia pública y relato.

La contradicción final cabe en una sola imagen. Mientras un vídeo de IA muestra a Jarg hecha añicos, en Ormuz basta hoy un superpetrolero ardiendo y un desplome de 130 barcos diarios a menos de 20 para recordar que la ficción ya compite con daños medibles.

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