Hay días en que la bolsa parece una sala de embarque y este viernes uno de esos nombres que concentran la atención es SpaceX. Su estreno como cotizada ha desatado una demanda que multiplica la oferta por cuatro, justo cuando en Europa empiezan a reaparecer viejos reflejos de mercado alrededor de la inteligencia artificial y otras grandes apuestas tecnológicas.
UBS ha rebajado a neutral su recomendación sobre el sector tecnológico europeo tras un rally cercano al 40 % en lo que va de año. El aviso no llega en un momento cualquiera, porque el Nasdaq sufrió una corrección hace una semana y, además de SpaceX, Anthropic y OpenAI esperan su turno para salir a bolsa.
UBS ve señales que recuerdan a la burbuja puntocom
Los analistas de UBS advierten de que las valoraciones de las tecnológicas europeas empiezan a parecerse a las de la burbuja puntocom de comienzos de los años 2000. La comparación no significa que todo vaya a repetirse, pero sí coloca el foco en una pregunta incómoda para cualquier inversor que llega tarde al entusiasmo.
Solo el 35 % de las compañías del MSCI EMU ha superado al índice en los últimos tres meses, el nivel más bajo desde que existen registros en 2012. Ese dato sugiere un mercado cada vez más dependiente de un grupo reducido de firmas ligadas a la inteligencia artificial y a otras grandes temáticas tecnológicas.
"Las ganancias futuras dependerán cada vez más de la ejecución y no solo de las expectativas". - Analistas de UBS
La frase apunta al lugar donde suelen aparecer las grietas cuando las valoraciones corren más que los resultados. Una cosa es premiar una historia de crecimiento y otra muy distinta sostener precios exigentes cuando toca demostrar beneficios, capacidad industrial y entrega de producto.
La inteligencia artificial atrae capital, pero exige pruebas
UBS mantiene que la inteligencia artificial tiene un carácter estructural para los próximos años. Al mismo tiempo, el banco exige resultados tangibles frente a unas expectativas que hoy pesan mucho en la cotización y que pueden chocar con límites bastante materiales.
Ahí entran riesgos menos vistosos que un debut bursátil, pero mucho más decisivos para el negocio. El informe menciona posibles restricciones en la cadena de suministro y dificultades para atender la demanda de infraestructuras vinculadas a la inteligencia artificial, un cuello de botella que ya asoma en la carrera bursátil de Anthropic.
Mientras unas pocas cotizadas absorben el foco, el resto del mercado europeo pierde relieve. Cuando solo una minoría logra batir al índice, la sensación de fortaleza general puede resultar engañosa, como si todo el tablero avanzara al mismo ritmo cuando en realidad tiran de él muy pocas piezas.
Europa mantiene otro frente donde UBS sigue viendo recorrido
UBS conserva una visión positiva sobre la renta variable europea por la mejora esperada de los beneficios empresariales. Esa confianza no descansa solo en la fiebre tecnológica, sino en negocios más pegados a la economía física y a la inversión industrial.
Ahí sitúa automatización industrial, robótica, redes eléctricas, equipamiento para fábricas inteligentes e infraestructuras energéticas, un mapa que conecta mejor con necesidades productivas de largo plazo y con aplicaciones empresariales de la IA que con el ruido de una sesión de estreno.
También mantiene una visión positiva sobre industriales, salud, consumo premium y compañías ligadas al lujo y al estilo de vida. La paradoja está ahí mismo, porque el banco no discute el papel central de la inteligencia artificial, pero sí recuerda que después del 40 % de rally ya no basta con prometer y que, con solo el 35 % del MSCI EMU batiendo al índice, el mercado europeo depende cada vez más de unos pocos nombres.