Un 25% de los ingenieros de IA ganan más de 68.500€: la brecha salarial ya está aquí

“Este perfil es uno de los más demandados, pero solo unos pocos cumplen las exigencias”

19 de enero de 2026 a las 19:05h
Un 25% de los ingenieros de IA ganan más de 68.500€: la brecha salarial ya está aquí
Un 25% de los ingenieros de IA ganan más de 68.500€: la brecha salarial ya está aquí

La tecnología sigue siendo uno de los motores más potentes del mercado laboral español, pero ya no todos los que navegan en sus aguas avanzan a la misma velocidad. Una nueva radiografía del sector, basada en datos de más de 120.000 profesionales y reforzada con información de Prosfy, revela un escenario transformado: la inteligencia artificial no solo está cambiando lo que hacemos, también está decidiendo cuánto ganamos.

La brecha que la IA ha abierto

Detrás de los números hay historias de carrera, decisiones formativas, mudanzas laborales y planes de vida. Y hoy, esos planes dependen cada vez más de un factor clave: si tu trabajo está alineado con la IA o si, por el contrario, aún orbita entornos tecnológicos previos a esta revolución.

Un ingeniero de inteligencia artificial con entre cinco y diez años de experiencia gana una media de 52.250 euros al año. No es poco, pero lo sorprendente llega cuando se mira al siguiente escalón: el 25% mejor pagado supera los 68.500 euros. Y si ya hablamos de profesionales con más de una década de experiencia, las cifras se acercan a los 90.000 euros anuales. Son rangos que empiezan a rozar los salarios de directivos en otros sectores.

El perfil de Data Scientist, antes considerado una evolución natural del analista de datos, ha dado un salto cualitativo. Su salario mediano ahora ronda los 55.400 euros, y los más experimentados superan sin dificultad los 70.000. No es solo que se les pague más: se les valora como piezas estratégicas, no como meros técnicos.

Los nuevos especialistas del código

Uno de los roles más desconocidos para el público general pero decisivos en el ecosistema de la IA es el de MLOps Engineer. Su trabajo consiste en llevar los modelos de inteligencia artificial del laboratorio a la producción, asegurando que funcionen a gran escala, con estabilidad y bajo coste. Este perfil gana una media de 60.125 euros, y el 25% mejor remunerado alcanza los 80.000. Son los ingenieros que hacen que la magia no se quede en el prototipo.

Junto a ellos, el Arquitecto de datos se consolida como una figura clave. Con una mediana de 67.455 euros y salarios que superan los 85.000 en niveles altos, su función es diseñar las estructuras que permiten almacenar, organizar y procesar la ingente cantidad de información que alimenta a los algoritmos. Sin buenos arquitectos, ni la IA más brillante puede aprender.

Otro perfil que destaca es el de SRE o DevOps, con una mediana salarial de 58.500 euros. Desde Manfred señalan una realidad cruda:

"este perfil es uno de los más demandados por las empresas, pero solo cumplen con las exigencias un reducido número de profesionales sénior, lo cual explica que su salario casi se triplique entre quienes acreditan menos de dos años de experiencia y quienes acumulan más de 10"

Los que se quedan atrás

Mientras algunos perfiles tecnológicos disparan sus ingresos, otros atraviesan una fase de estancamiento o incluso retroceso. El Mobile Engineer, por ejemplo, tiene ahora un salario mediano de 40.500 euros, con pocos casos que superen los 50.500. Solo los más especializados en tecnologías como React Native o Flutter logran alcanzar los 65.000 o incluso 70.000 euros, pero son minoría.

El Ingeniero de Back-End gana una media de 45.654 euros, pero hay un detalle inquietante: los tramos más bajos, especialmente los menos experimentados, están viendo cómo sus salarios retroceden. Lo mismo sucede con el Front-End, cuya mediana está en 42.570 euros, afectado por la abundancia de perfiles juniors y una menor demanda en contratación. Hay más gente formándose en estas áreas de la que el mercado necesita.

El Product Designer, con más de cinco años de experiencia, apenas llega a los 35.575 euros de media. La razón no es la falta de talento, sino la combinación de recortes en equipos creativos y una oferta laboral saturada. Y los QA & Testing, esos guardianes de la calidad del software, están viendo cómo sus funciones se automatizan con agentes de IA. Muchos ya no son contratados como roles independientes, sino absorbidos por los equipos de desarrollo.

Un sector dividido en dos velocidades

El Tech Lead, tradicionalmente un puesto de liderazgo técnico, tiene una mediana de 58.755 euros. Pero incluso aquí hay señales de cambio: hay menos plazas disponibles. Las empresas están aplanando sus estructuras, eliminando capas intermedias y haciendo que desarrolladores sénior asuman funciones de coordinación sin cambiar de título ni, en muchos casos, de salario.

El estudio de Manfred deja claro un diagnóstico contundente:

"el sector tech español ya no sube de forma uniforme, sino que la IA ha creado una economía salarial a dos velocidades, diferenciadas por el segmento en el que se aporta valor"

Esto no es solo una cuestión de números. Es una reconfiguración profunda del valor. Hace una década, dominar JavaScript o conocer bien una base de datos te abría puertas. Hoy, si no estás contribuyendo directamente a sistemas que aprenden, predicen o automatizan, es probable que estés en la zona de sombra de esta nueva ola.

La formación continua ya no es una recomendación, es una necesidad de supervivencia profesional. Y la pregunta que muchos se hacen no es solo qué aprender, sino si tendrán tiempo y oportunidad para hacerlo antes de quedar descolgados.

La tecnología prometió democratizar el conocimiento y el acceso al empleo. Pero cuando la inteligencia artificial entra en escena, también trae consigo una nueva jerarquía del saber: quien entiende cómo funciona el futuro, lo cobra.

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