Un ‘Google Earth’ del cuerpo humano: 56 órganos en 3D, de lo macroscópico a lo celular

"Hemos ido incorporando más funciones" así crece el Atlas abierto de órganos humanos

12 de marzo de 2026 a las 14:21h
Un ‘Google Earth’ del cuerpo humano: 56 órganos en 3D, de lo macroscópico a lo celular
Un ‘Google Earth’ del cuerpo humano: 56 órganos en 3D, de lo macroscópico a lo celular

Imagina poder navegar por el cuerpo humano como si estuvieras explorando un planeta desde el espacio. Acercarte desde una vista general del corazón hasta sus vasos más diminutos, sin cortar ni dañar nada. Ver en tres dimensiones cómo se distribuyen los glomérulos en un riñón, o descubrir lesiones microscópicas en los pulmones de una persona fallecida por covid. Esto ya no es ciencia ficción. Es el Atlas de órganos humanos, un proyecto científico que acaba de dar un salto gigantesco en nuestra comprensión del cuerpo.

Un Google Earth del cuerpo humano

Presentado tras cinco años de trabajo y varios intentos fallidos, este atlas ha sido desarrollado por un equipo internacional liderado por científicos del University College de Londres, en colaboración con el Laboratorio Europeo de Radiación Sincrotrón de Grenoble, Francia. Sus creadores lo describen como una especie de Google Earth del cuerpo un mapa tridimensional de órganos humanos que permite pasar sin interrupción de la escala macroscópica a la microscópica, con una precisión nunca antes alcanzada.

La técnica detrás de esta revolución se llama HiP-CT, o tomografía computarizada de alta energía. A diferencia de los escáneres médicos convencionales, HiP-CT utiliza rayos X de altísima potencia generados por un sincrotrón, una instalación científica capaz de acelerar partículas casi a la velocidad de la luz. Los órganos, procedentes de donantes fallecidos, se sumergen en cilindros con gelatina de agar de origen vegetal para mantenerlos inmóviles durante el escaneo. El resultado son imágenes en 3D que capturan detalles celulares sin necesidad de seccionar los tejidos.

Esta capacidad multiescala convierte a este atlas en un recurso único, capaz de conectar la anatomía macroscópica con detalles histológicos en 3D, destacan sus impulsores. El estudio ha sido publicado en la revista Science Advances, pero el verdadero impacto está en el acceso público a los datos.

Un repositorio abierto para todos

El atlas no es solo una colección de imágenes. Es un repositorio completamente abierto, accesible desde cualquier navegador, con herramientas interactivas, galerías, vídeos, opciones de descarga y recursos educativos. Todo bajo licencia Creative Commons Attribution 4.0, lo que significa que investigadores, estudiantes, médicos o simples curiosos pueden usar los datos siempre que citen la fuente.

La infraestructura detrás del proyecto es tan ambiciosa como los datos que alberga. Cada escaneo puede generar cientos de gigabytes, y el mayor archivo hasta ahora, correspondiente a un cerebro, alcanza los 14 terabytes. Para poder almacenar esas imágenes en la nube y permitir su visualización interactiva necesitábamos una infraestructura enorme, explica Claire Walsh, ingeniera mecánica del University College de Londres y una de las líderes del proyecto.

"Hemos ido incorporando más funciones y añadiendo más datos al portal para que el atlas sea lo que es hoy" - Claire Walsh, ingeniera mecánica del University College de Londres

Descubrimientos que cambian lo que sabíamos

Algunos hallazgos ya están desafiando ideas largamente aceptadas. En el riñón, por ejemplo, se descubrió que los glomérulos, estructuras clave en la filtración de la sangre, no están todos agrupados al final de la red vascular, como indican los libros de anatomía. En cambio, se distribuyen de forma más dispersa y compleja. Este tipo de descubrimientos podría tener implicaciones profundas en cómo entendemos enfermedades como la hipertensión o la diabetes.

El atlas también ha revelado detalles ocultos en pacientes fallecidos por covid. Las primeras imágenes mostraron lesiones vasculares microscópicas nunca antes vistas, lo que ayudó a entender mejor cómo el virus afecta no solo a los pulmones, sino a todo el sistema circulatorio. Walsh recuerda que estas observaciones dieron lugar a publicaciones científicas que influyeron en la comprensión clínica de la enfermedad.

  • Datos tridimensionales de 56 órganos de 11 tipos diferentes cerebro, corazón, riñón, hígado, pulmón, útero, próstata, entre otros.
  • Información procedente de 25 donantes, con muestras de más de una docena de biobancos europeos.
  • La mayoría de los modelos actuales son de hombres con una edad promedio de 73 años.

El sesgo de género y edad no es casual. La gente joven suele estar destinada a trasplantes, así que el atlas siempre estará más orientado a edades avanzadas, reconoce Walsh. Sin embargo, aclara que, aunque los datos publicados hasta ahora son mayoritariamente masculinos, representan solo alrededor del 30% del total del consorcio. El resto, en proceso de publicación, incluye una proporción más equilibrada de donantes femeninas, especialmente porque la primera oleada de órganos estuvo influenciada por los casos de covid, que afectaron con mayor gravedad a hombres.

Implicaciones para enfermedades complejas

Uno de los mayores aportes del atlas es su potencial para estudiar enfermedades multisistémicas. Durante mucho tiempo se pensó que la EPOC era una enfermedad exclusivamente pulmonar. Pero los datos del atlas muestran que las personas con EPOC tienen una mayor tendencia a problemas cardiovasculares, lo que sugiere un componente sistémico más amplio. Lo mismo ocurre con la diabetes y la hipertensión.

En oncología, la técnica abre nuevas posibilidades.

"Con la imagen clínica solo puedes ver metástasis relativamente grandes. Y con histología, con cortes, es como buscar una aguja en un pajar. Con la HiP-CT puedes hacer barridos de alta resolución y detectar posibles micrometástasis, para luego escanear esa zona con aún más detalle" - Claire Walsh, ingeniera mecánica del University College de Londres

Esta capacidad de detección temprana podría cambiar el enfoque del diagnóstico y tratamiento del cáncer, permitiendo intervenciones más precisas y personalizadas.

El futuro cuerpos completos y resoluciones extremas

El proyecto forma parte del Human Organ Atlas Hub, un consorcio de nueve institutos en Europa y Estados Unidos, integrado por investigadores, médicos, ingenieros y especialistas en infraestructura. El compromiso con la ciencia abierta es absoluto todos los datos siguen los principios FAIR localizables, accesibles, interoperables y reutilizables y la filosofía del acceso global.

Paul Tafforeau, científico del sincrotrón de Grenoble y creador de la plataforma, lo tiene claro

"Quisimos que estos datos fueran accesibles para todos y construir una infraestructura científica abierta y compartida a escala global" - Paul Tafforeau, científico del sincrotrón de Grenoble

El equipo ya trabaja en la próxima generación del atlas. Su meta es ambiciosa desarrollar la técnica para obtener imágenes de cuerpos humanos completos con una resolución 10 a 20 veces mayor que la actual. También aspiran a ampliar la diversidad de donantes, incorporar órganos de personas más jóvenes y construir una comunidad global de usuarios que utilice los datos para investigación, educación e incluso entrenamiento de inteligencia artificial.

Walsh lo resume con emoción

"El Atlas de órganos humanos demuestra lo que la ciencia en equipo puede lograr en su máxima expresión" - Claire Walsh, ingeniera mecánica del University College de Londres

Y añade, con una mirada al futuro Estos datos podrían transformar la forma en que se estudia y se comprende la anatomía. No solo para los científicos, sino para cualquier persona que quiera mirar dentro del cuerpo humano y ver, por fin, lo que nunca antes se había visto.

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