Un humanoide de Xiaomi logra un 90,2% de acierto tras 3 horas de trabajo real en fábrica

"Queremos contribuir al despliegue de robots humanoides": la apuesta industrial de Xiaomi

03 de marzo de 2026 a las 18:52h
Un humanoide de Xiaomi logra un 90,2% de acierto tras 3 horas de trabajo real en fábrica
Un humanoide de Xiaomi logra un 90,2% de acierto tras 3 horas de trabajo real en fábrica

Un robot camina entre las máquinas de una fábrica de automóviles de Xiaomi. No lleva uniforme, no necesita descansos, y ahora, por primera vez, está haciendo su trabajo. No es una escena de ciencia ficción. Es lo que está ocurriendo hoy en una planta de producción de la empresa china, donde un humanoide desarrollado internamente ha comenzado a realizar tareas reales en cadena.

Primeros pasos en el taller

Lei Jun, fundador y CEO de Xiaomi, anunció en su cuenta oficial de WeChat que el robot ya está realizando prácticas en una de sus instalaciones. No se trata de una demostración controlada, sino de un ensayo en condiciones reales. El sistema fue puesto a prueba en una operación concreta la colocación de tuercas autorroscantes en piezas del suelo del vehículo. Una tarea aparentemente simple, pero que requiere precisión milimétrica.

El robot recoge las tuercas desde un equipo automático de suministro y las posiciona en el útil donde después se realiza el atornillado. Esta operación se lleva a cabo en el taller de fundición a presión, sobre componentes que ya han superado ese proceso. Durante tres horas de funcionamiento autónomo continuo, el humanoide logró una tasa de éxito del 90,2% en la colocación simultánea de las tuercas en ambos lados de la pieza.

Una tasa de acierto del 90,2% puede parecer alta, pero en el mundo de la fabricación industrial, cada décima cuenta. Cada error significa tiempo perdido, piezas defectuosas o interrupciones en la cadena. Xiaomi define el éxito como el número de operaciones correctas frente al total de intentos, lo que implica que, de cada 100 intentos, casi 90 fueron exitosos. Es un avance significativo, pero también un reflejo de los desafíos técnicos aún pendientes.

El reto de la precisión

Uno de los mayores obstáculos, según la compañía, aparece en el momento de alinear la tuerca autorroscante con el pasador de posicionamiento. Si el encaje no es perfecto, el sistema se bloquea y el ensamblaje queda incompleto. Y aquí es donde entran en juego factores complejos la estructura estriada del interior de la tuerca, la fuerza magnética del pasador, las interferencias del entorno o incluso las limitaciones del ángulo de trabajo del robot.

Esto no es ensamblar piezas de LEGO. Es manipular componentes con tolerancias muy estrechas, en un entorno ruidoso, con vibraciones y variables impredecibles. La diferencia entre el éxito y el fallo a veces se mide en micras, y esa es la frontera que Xiaomi está intentando cruzar.

Para ayudar al robot a navegar este terreno, la compañía ha desarrollado un modelo llamado Xiaomi-Robotics-0, descrito como un sistema de tipo VLA visión, lenguaje y acción que integra estas tres capacidades en una sola arquitectura. Este modelo permite al robot entender las tareas, percibir su entorno y ejecutar movimientos con mayor autonomía. Además, el sistema se entrena mediante aprendizaje por refuerzo, un enfoque que le permite mejorar con la experiencia, como un aprendiz que aprende de sus errores.

De CyberOne al taller real

La presencia del robot en la fábrica es el resultado de años de desarrollo. En 2022, Xiaomi presentó CyberOne, un prototipo de robot humanoide que generó expectativas más que resultados. Ahora, esos conceptos están saliendo del laboratorio y entrando en el mundo real. La transición de prototipo a operario es un salto cualitativo que muy pocas empresas han logrado.

Hoy, el humanoide no solo manipula tuercas. También está siendo probado en otras tareas transporte de cajas, instalación de elementos exteriores del vehículo y otros procesos que requieren destreza y coordinación. Cada uno de estos puestos es una oportunidad para mejorar la inteligencia del sistema, su adaptabilidad y su resistencia al estrés operativo.

El futuro en cinco años

Lei Jun no se ha quedado en los resultados actuales. En su publicación, afirmó que la empresa aspira a contribuir al despliegue de robots humanoides en la fabricación inteligente. Y adelantó una estimación ambiciosa en los próximos cinco años, podría haber grandes cantidades de estas máquinas trabajando en sus fábricas.

Este plazo no es casual. Coincide con una carrera global por la automatización avanzada, donde empresas como Tesla, Boston Dynamics o Huawei también están desarrollando sus propios humanoides. Pero Xiaomi no lo hace desde el aislamiento. Su enfoque combina hardware propio, inteligencia artificial aplicada y una infraestructura industrial que le permite probar a escala real.

El sistema logró operar en un ciclo de producción de hasta 76 segundos. No es el más rápido del sector, pero es compatible con ritmos industriales. Y lo más importante está aprendiendo.

"Queremos contribuir al despliegue de robots humanoides en la fabricación inteligente" - Lei Jun, fundador, presidente y CEO de Xiaomi

Detrás de esta frase hay una visión fábricas donde los humanos supervisan, diseñan y resuelven, mientras los robots realizan tareas repetitivas, pesadas o de alta precisión. Un cambio de modelo que ya no suena a futuro lejano, sino a transición en marcha.

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