Un vídeo de IA con insectos no les sirvió en Galicia: una pareja británica acabó pagando la cuenta

Una pareja de turistas británicos intentó marcharse sin pagar en un restaurante de Galicia usando un vídeo generado con IA; solo abonaron la cuenta cuando el propietario amenazó con llamar a la Policía.

18 de agosto de 2026 a las 09:59h
Un vídeo de IA con insectos no les sirvió en Galicia: una pareja británica acabó pagando la cuenta
Un vídeo de IA con insectos no les sirvió en Galicia: una pareja británica acabó pagando la cuenta

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Una cena de marisco, pescado, carne y uno de los vinos más caros de la carta terminó en Galicia con un intento de chantaje bastante acorde con la época. Una pareja de turistas británicos quiso marcharse sin pagar después de enseñar un vídeo generado con inteligencia artificial en el que aparecían insectos negros sobre el mantel.

Cuando el móvil intenta sustituir a la cuenta

No era una queja improvisada por un plato frío o un servicio lento. Los clientes amenazaron con publicar la grabación en redes sociales si el restaurante no aceptaba su reclamación.

Entonces llegó el detalle que cambió la escena. El propietario pidió ver el vídeo en el teléfono de la pareja para examinarlo con calma, pero ellos se negaron.

Solo pagaron ante la amenaza de llamar a la Policía.

El hostelero, que mantiene el anonimato, relató aquel pulso con una frase que retrata bien el momento. La discusión solo terminó cuando la pareja vio que el restaurante no iba a ceder.

"Me niego a que no paguen e insisten hasta que los amenazo con llamar a la policía. A malas acaban pagando y yéndose del restaurante" - propietario del restaurante

La historia tiene algo de picaresca digital y algo más preocupante. Ya no hace falta falsear una excusa de palabra si una imagen fabricada puede intentar convertir una mentira en prueba aparente, igual que ya ocurre en vídeos alterados de apariencia real que circulan en plataformas masivas.

El engaño ya había pasado de la mesa al mostrador del hotel

No es un episodio aislado. El año anterior, un hotel de Cambrils sufrió un supuesto sinpa de más de 4.000 euros después de que dos turistas presentaran un justificante de transferencia bancaria manipulado con inteligencia artificial.

Ahí cambia el escenario, pero no la lógica. En un caso aparece un vídeo con insectos que nadie quiere dejar revisar y en el otro un comprobante alterado intenta cerrar una cuenta pendiente con apariencia de trámite resuelto.

La inteligencia artificial no solo fabrica imágenes, también puede vestir de credibilidad un fraude corriente.

INCIBE pide mirar dos veces antes de dar un vídeo por bueno

Frente a materiales de autenticidad dudosa, el Instituto Nacional de Ciberseguridad recomienda comprobar el origen del contenido y contrastarlo con fuentes fiables e independientes. Es una pauta sencilla, aunque choca con un hábito muy extendido, porque mucha gente sigue dando al vídeo un valor casi notarial.

A veces basta con fijarse mejor.

INCIBE señala varios indicios de manipulación en vídeo, entre ellos movimientos faciales poco naturales, un número extraño de parpadeos o desajustes entre la expresión del rostro y el movimiento del cuerpo. En las voces clonadas, además, pueden aparecer cambios poco naturales en el tono o en el ritmo.

También surgen problemas de sincronización entre sonido e imagen, un fallo pequeño en apariencia que delata mucho cuando el engaño pretende pasar por una prueba espontánea. Ese tipo de grietas ya ha aparecido en clips falsos muy breves, precisamente donde la rapidez de consumo juega a favor del fraude.

La escena gallega deja una imagen difícil de olvidar. Dos comensales quisieron convertir un mantel en prueba digital, pero terminaron pagando la cuenta cuando alguien pidió lo más básico, ver de cerca aquello que pretendía parecer verdad.

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