Un vídeo IA de 11 segundos se recicla para fingir dos guerras distintas y supera los 2.000 compartidos

La pieza circula desde marzo y fue reutilizada para atribuirle ataques en Oriente Medio y en la guerra de Ucrania. VerificaRTVE confirma que no es actual y que está generada con inteligencia artificial.

12 de junio de 2026 a las 14:55h
Un vídeo IA de 11 segundos se recicla para fingir dos guerras distintas y supera los 2.000 compartidos
Un vídeo IA de 11 segundos se recicla para fingir dos guerras distintas y supera los 2.000 compartidos

Once segundos bastan para fabricar una escena de guerra que parece urgente y nueva, aunque lleve meses circulando. Eso ocurre con un vídeo de dos aviones militares que impactan y caen, reutilizado en redes para atribuírselo a dos conflictos distintos pese a que está generado con inteligencia artificial.

Desde el ocho de junio, una publicación compartida más de dos mil veces asegura que las defensas aéreas israelíes interceptaron cazas iraníes y derribaron cuatro de cinco aeronaves antes de que alcanzaran su objetivo. Un día después, otra difusión recicló el mismo metraje para afirmar que mostraba una supuesta acción de las defensas rusas contra cazas ucranianos.

El mismo vídeo cambió de guerra sin cambiar un solo fotograma

Ahí está una de las claves del engaño. La pieza no solo presenta una escena falsa, también demuestra hasta qué punto un mismo material puede mudarse de contexto con una frase nueva, como ya ha ocurrido con un vídeo falso colado en televisión o con otros contenidos que aprovechan la apariencia de realidad para ganar velocidad en redes.

La circulación de este clip no empezó ahora. La grabación aparece al menos desde el 28 de marzo, cuando ya se publicó con la aclaración de que era una animación y además llevaba una advertencia de la plataforma sobre su generación mediante inteligencia artificial.

Los fallos aparecen antes de que el ojo los espere

Visto fotograma a fotograma con Invid WeVerify, el vídeo pierde gran parte de su efecto. En el segundo 0,04, dos cazas se estrellan contra el suelo sin explosión ni humo, y solo después aparece una onda expansiva artificial que delata una secuencia construida con lógica visual defectuosa.

No es un matiz menor. En una escena real de impacto, el orden físico de los hechos importa, y aquí ocurre algo parecido a ver un vaso roto antes de oír el golpe contra el suelo.

Además del análisis visual, las herramientas automáticas apuntan en la misma dirección. Hive concluye que algunos fragmentos fueron elaborados artificialmente con una probabilidad superior al 99%, mientras Truth Scan llega a la misma conclusión con un 78% de fiabilidad en su predicción.

La desinformación funciona porque mezcla velocidad y apariencia

Primero llega la imagen, luego llega la etiqueta bélica y, para entonces, mucha gente ya ha compartido el contenido. Esa mecánica convierte un clip breve en una pieza maleable, lista para adaptarse a cualquier tensión internacional del momento.

El problema no consiste solo en que el vídeo sea falso. También pesa que reutilice estética militar, choque aéreo y urgencia geopolítica, tres ingredientes que empujan a creer antes de mirar despacio, algo que ya se ve en los riesgos de los deepfakes cuando imitan escenas plausibles con suficiente detalle superficial.

VerificaRTVE confirma que el vídeo no es actual y que está generado con inteligencia artificial. La paradoja queda encerrada en esos once segundos que han servido para contar dos guerras distintas sin mostrar ninguna real.

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