UNICEF alerta: 20 millones de menores ya usan IA y la adopción crece más de tres veces más rápido que entre adultos

UNICEF advierte que la inteligencia artificial ya forma parte de la infancia: al menos 20 millones de niños y adolescentes la han usado, con riesgos de privacidad, desinformación y abuso.

09 de julio de 2026 a las 17:58h
UNICEF alerta: 20 millones de menores ya usan IA y la adopción crece más de tres veces más rápido que entre adultos
UNICEF alerta: 20 millones de menores ya usan IA y la adopción crece más de tres veces más rápido que entre adultos

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

La inteligencia artificial ya está dentro de la infancia.

UNICEF sostiene que esa presencia no es neutra y que influye en la vida de los menores para bien y para mal. El dato que da medida al fenómeno es contundente, al menos 20 millones de niños y adolescentes ya han utilizado herramientas de inteligencia artificial.

Los menores entraron antes y avanzan más rápido que los adultos

Mientras muchos adultos aún prueban estas herramientas con cautela, la adopción entre menores crece a un ritmo más de tres veces superior. Ahí aparece una de las tensiones de fondo, la tecnología corre con velocidad cotidiana y la protección avanza con paso burocrático.

Más de dos millones de menores, en un estudio de UNICEF realizado en diez países, usan la inteligencia artificial para consultar preocupaciones personales. No es solo un asistente para buscar datos, en muchos casos ocupa un lugar más íntimo, el de una primera respuesta cuando aparece una duda difícil de contar.

Otro uso ya tiene escala masiva, unos trece millones de menores recurren a estas herramientas como apoyo en las tareas escolares.

La escuela ganó un apoyo y la privacidad perdió margen

Ese doble papel explica buena parte del debate. La misma herramienta que ayuda con deberes y explicaciones también expone a los menores a riesgos de privacidad, desinformación y abuso, justo en una etapa en la que la capacidad de detectar trampas o sesgos todavía se está formando.

UNICEF describe a los niños y adolescentes como especialmente expuestos a los sistemas de inteligencia artificial. La expresión importa porque no habla de un uso ocasional, sino de una convivencia cada vez más frecuente con servicios que recopilan datos, responden con autoridad aparente y pueden equivocarse sin avisar.

Además, los propios menores expresan temores muy concretos.

Hablan de fraudes, de manipulación de información y de contenidos falsos o sexualizados creados mediante falsificaciones. No son miedos abstractos ni discusiones de laboratorio, son riesgos que ya encajan con escenas reconocibles de la vida diaria, desde una consulta personal hasta una imagen alterada que circula entre compañeros.

UNICEF pide que el diseño piense primero en los niños

Ante ese panorama, UNICEF reclama a gobiernos y empresas que refuercen la regulación, mejoren la transparencia y sitúen la seguridad infantil en el centro del diseño de los sistemas. La organización advierte que los menores son más vulnerables a riesgos de privacidad, desinformación o abuso, de modo que la discusión ya no se limita a qué puede hacer la herramienta, sino a qué límites le ponen los adultos.

Ese aviso conecta con sistemas para detectar menores y con casos de falsificaciones sexuales que ya han llevado el problema fuera de las pantallas y dentro del aula. La paradoja queda expuesta con pocas cifras y mucha carga social, más de 20 millones de menores ya han usado una tecnología que avanza entre ellos más de tres veces más rápido que entre los adultos.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía