Val Kilmer volverá al cine en 2025 con una actuación creada por IA tras su muerte en abril

"Titiriteros de los muertos por puro beneficio": la frase que resume el choque por la IA póstuma

20 de marzo de 2026 a las 10:59h
Val Kilmer volverá al cine en 2025 con una actuación creada por IA tras su muerte en abril
Val Kilmer volverá al cine en 2025 con una actuación creada por IA tras su muerte en abril

Val Kilmer no puede asistir al estreno de su última película. No por incompatibilidades de agenda, sino porque ya no está entre nosotros. Murió en abril de 2025, víctima del cáncer de garganta que lo mantuvo alejado de los sets durante más de una década. Pero eso no impedirá que vuelva a interpretar un papel. Ni siquiera la muerte ha detenido su carrera. En *As Deep as the Grave*, Kilmer encarnará a Fintan, un sacerdote católico, en una actuación generada íntegramente por inteligencia artificial. No hay grabaciones previas, no hay escenas descartadas solo algoritmos que recrean su voz, su gesto, su presencia, a partir de lo que queda de él en archivos, imágenes y recuerdos.

Un papel que nunca pudo rodar

Kilmer fue elegido para el papel en 2020, cuando aún podía hablar, aunque ya batallaba contra la enfermedad. El guion, escrito y dirigido por Coerte Voorhees, lo atrajo profundamente. "En el momento en que fue elegido, Kilmer expresó que Fintan le hablaba tanto a nivel cultural como espiritual", asegura First Line Films, la productora con sede en Nuevo México. Pero su deterioro fue demasiado rápido. Para cuando llegaron las fechas de rodaje, su estado ya no permitía que participara físicamente. Ahora, cinco años después de su selección y tras su fallecimiento, la compañía anuncia que "cumplirá su contrato, de manera póstuma".

La decisión no es unilateral. Según la productora, cuenta con la autorización de Mercedes Kilmer, hija del actor y gestora de su patrimonio. Lo presentan como un homenaje, no como un truco tecnológico. El personaje es descrito como "históricamente significativo", y la recreación, aunque digital, se enmarca en una voluntad de fidelidad a lo que Kilmer habría querido hacer. Utilizarán inteligencia artificial generativa "de última generación", aunque no especifican qué empresas o herramientas estarán detrás del proceso. Lo que sí está claro es que la tecnología ya no imita solo el rostro o la voz ahora intenta replicar la intención, el alma de una interpretación.

La resurrección digital de Hollywood

La industria del cine ya no entierra a sus ídolos. Los archiva, los escanea, los resucita. Val Kilmer no es un caso aislado, sino parte de una tendencia que se acelera. En 2022, lo vimos en *Top Gun Maverick*, donde su papel de Iceman se construyó a partir de tomas antiguas, efectos visuales y una voz reconstruida tras décadas de silencio provocado por la traqueotomía. Aquello fue conmovedor, digno, respetuoso. Pero ahora, con *As Deep as the Grave*, se cruza una nueva frontera **la actuación completamente generada tras la muerte del intérprete**.

Hollywood ya ha ensayado este camino. Peter Cushing volvió como Moff Tarkin en *Rogue One* en 2016. Ian Holm, fallecido en 2020, apareció en *Alien Romulus* en 2024 mediante un rostro digital y un cuerpo animatrónico. James Earl Jones, cuya voz era sinónimo de Darth Vader, cedió sus derechos a Disney para que su tono inconfundible persistiera en las series del universo *Star Wars*. Incluso Marlon Brando, dos años después de su muerte, cobró 3,3 millones de euros por reaparecer en *Superman Returns* (2006) gracias a escenas descartadas que nunca se habían estrenado.

Pero no todo el mundo celebra esta capacidad de resurrección técnica. Zelda Williams, hija de Robin Williams, lanzó una crítica severa contra estas prácticas.

"Titiriteros de los muertos por puro beneficio" - Zelda Williams, hija de Robin Williams

Fue contundente "La industria tocará sus niveles más bajos cuando la tecnología mejore". Su padre dejó escrito que su imagen no se usaría hasta 25 años después de su muerte. Otros familiares no han tenido ni siquiera esa garantía los hijos de Christopher Reeve aseguraron que nadie de Warner les consultó antes de recrear a Superman en un cameo de *The Flash*.

¿Dónde está el límite?

La tecnología avanza más rápido que la ética. En 2013, Audrey Hepburn volvió a la vida en un anuncio de chocolates, con el beneplácito de su familia. En España, Lola Flores reapareció en un anuncio de cerveza en 2021, 16 años después de su muerte, gracias a una recreación que incluyó a sus hijas, Lolita y Rosario Flores. Fue tierno, nostálgico, comercial. Pero también revelador **la imagen de una persona ya no muere con ella, sino que puede perpetuarse, transformarse, explotarse**.

En el caso de Kilmer, la justificación es artística, emocional, casi religiosa el vínculo entre el actor y el personaje. Pero queda una pregunta flotando en el aire ¿hasta dónde? ¿Qué pasa cuando cualquier actor, sin testamento claro, pueda ser invocado digitalmente sin permiso? ¿Quién decide si un intérprete "quería" ese papel, si ya no puede decirlo? La IA no solo recrea rostros y voces; también reconstruye intenciones. Y eso, tal vez, no debería estar en manos de un algoritmo.

La película *As Deep as the Grave* se ambienta en el cañón de Chelly, en Arizona, y sigue a un grupo de arqueólogos que descubren historias profundas del pueblo navajo. Es una historia sobre lo que queda bajo la tierra. Irónicamente, la propia película se convierte en un símbolo de otra clase de excavación la que busca no restos antiguos, sino huellas digitales de quienes ya no están. Val Kilmer volverá a actuar, sí, pero será una versión fabricada, una sombra entrenada por datos. Y mientras la cámara lo enfoque, alguien se preguntará ¿quién está realmente detrás de esa mirada?

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