Valencia quiere colocar la inteligencia artificial en el centro de su mapa urbano y económico con un movimiento poco habitual en la administración pública. La ciudad albergará el primer centro público de Inteligencia Artificial aplicada, un espacio pensado para que lo compartan empresas, administraciones y centros de investigación.
María José Catalá vinculó la IA con la nueva centralidad sur
El anuncio no llegó aislado. Coincidió con el inicio de la tramitación del Plan Especial del Frente Litoral, una pieza urbanística que ayuda a entender que aquí no solo se habla de software, sino también de ciudad.
María José Catalá, alcaldesa de Valencia, situó además el siguiente paso fuera de España cuando adelantó un viaje institucional a Estados Unidos. La semana que viene una delegación valenciana viajará a Silicon Valley con una agenda cerrada de contactos con grandes compañías mundiales líderes en inteligencia artificial.
Hay una idea de fondo que pesa más que el gesto político. Si ese centro público acaba reuniendo a empresas, administraciones y centros de investigación bajo un mismo techo, Valencia estaría intentando algo que suele atascarse en muchos lugares, que el conocimiento no circule por carriles separados.
Ocho mil trescientas nuevas viviendas.
El paseo García Lorca pasó a ser la pieza visible del cambio
La cifra aparece dentro de una transformación urbana mucho más amplia que Catalá describió al hablar del paseo García Lorca. La alcaldesa dijo que ese corredor será el eje verde vertebrador de la nueva centralidad sur de la ciudad.
"Será el eje verde vertebrador de la nueva centralidad sur de la ciudad con 8.300 nuevas viviendas, 420.000 m2 de zonas verdes y 260.000 m2 para colegios, centros sociales, culturales y espacios deportivos" - María José Catalá, alcaldesa de Valencia
Ahí la inteligencia artificial convive con una agenda muy física, casi de hormigón, árboles y equipamientos públicos. Las 420.000 m2 de zonas verdes y los 260.000 m2 reservados para colegios, centros sociales, culturales y espacios deportivos dibujan una operación donde la palabra tecnología busca aterrizar en calles concretas.
Mientras tanto, el Ayuntamiento de Valencia trabaja con la Fundación Trinidad Alfonso para iluminar los diecisiete puentes del Jardín del Turia. No pertenece al mismo anuncio sobre la IA, pero sí encaja en una misma lógica de ciudad que intenta renovar su imagen a través de proyectos visibles.
También los puentes del Turia entraron en esa escena urbana
En ese cruce entre laboratorio, planificación urbana e intervención simbólica está la clave del anuncio. Valencia no presentó solo un centro público de Inteligencia Artificial aplicada, sino una combinación de viajes a Silicon Valley, litoral en tramitación, un gran eje verde y diecisiete puentes por iluminar.