Yann LeCun acusa a Anthropic de usar el miedo para frenar el código abierto en IA

El exresponsable de IA de Meta critica a Anthropic y defiende el código abierto: dice que los modelos actuales son “una Wikipedia vitaminada” y que el acceso no debería quedar en manos de pocos proveedores.

01 de julio de 2026 a las 14:21h
Yann LeCun acusa a Anthropic de usar el miedo para frenar el código abierto en IA
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La pelea por la inteligencia artificial ya no gira solo en torno a quién tiene el modelo más capaz, sino a quién decide quién puede usarlo. Yann LeCun, científico informático y antiguo responsable de investigación en inteligencia artificial de Meta, ha cargado contra Anthropic, la empresa de Dario Amodei y responsable de Claude, por convertir el miedo en argumento para frenar el código abierto y ordenar el mercado a su favor.

Durante una charla con el periodista Steven Levy, LeCun situó el debate en un terreno mucho más político que técnico.

"Si bloqueas una herramienta pensando que es muy peligrosa, estás en el oscurantismo medieval" - Yann LeCun, científico informático y ex responsable de investigación de inteligencia artificial en Meta

Ahí aparece una de las fracturas más visibles del sector. Para LeCun, cerrar el acceso a estos sistemas no responde a una imposibilidad técnica, sino a una decisión comercial y política sobre quién paga, quién entra y quién queda fuera.

LeCun sostiene que los modelos actuales apenas reorganizan conocimiento

Su diagnóstico sobre la tecnología de hoy tampoco deja mucho espacio para el misticismo. LeCun define la inteligencia artificial actual como una Wikipedia vitaminada.

Con esa imagen rebaja una idea muy extendida de máquinas que entienden el mundo como lo haría una persona. También enlaza las restricciones actuales con formas históricas de censura, como si el problema no fuera solo qué puede hacer la herramienta, sino quién tiene derecho a tocarla.

El investigador defiende el código abierto para acceder a esta tecnología sin pagar a los gigantes estadounidenses. No es un matiz menor.

Si el acceso queda en manos de unos pocos proveedores, el mercado no solo vende potencia de cálculo. También vende permiso.

Mientras Washington discute, Asia ya juega otra partida

LeCun volvió sobre esa idea en la misma conversación, esta vez con un contraste geográfico que resulta incómodo para Estados Unidos.

"Mientras Estados Unidos debate si liberar código, los modelos asiáticos ya son buenos, baratos y algunos gratuitos" - Yann LeCun, científico informático y ex responsable de investigación de inteligencia artificial en Meta

La frase apunta a una carrera que no espera a los reguladores ni a los consejos de administración. la disputa por la IA cerrada ya no trata solo de prestaciones, sino de precio, acceso y dependencia tecnológica.

Dicho de otro modo, un desarrollador, una universidad o una pequeña empresa pueden acabar atados a plataformas estadounidenses de pago mientras fuera de ese circuito ya circulan alternativas más abiertas. En un terreno que presume de velocidad, esa diferencia pesa tanto como la calidad del modelo.

La frontera real, dice LeCun, llegará cuando la IA pueda anticipar consecuencias

Sin embargo, LeCun no presenta los modelos de lenguaje como la cima del camino. Los sitúa más bien como una etapa útil, pero limitada.

"los modelos de lenguaje nunca pueden predecir exactamente qué palabra seguirá, y por eso no pueden predecir el mundo real" - Yann LeCun, científico informático y ex responsable de investigación de inteligencia artificial en Meta

Desde esa premisa, apuesta por sistemas capaces de planificar y prever consecuencias. La diferencia parece técnica, pero afecta a una intuición cotidiana muy simple. Completar frases no equivale a entender lo que pasa cuando una decisión altera el entorno, produce efectos y obliga a corregir el siguiente paso.

Ese contraste deja una paradoja difícil de ignorar. LeCun minimiza el aura casi mágica que rodea a la IA actual, pero al mismo tiempo rechaza que ese límite sirva como excusa para cerrar el código y concentrar el acceso en unas pocas compañías.

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