Commodore Callback 8020: móvil con tapa, WhatsApp y Maps, pero sin navegador, desde 500 dólares

Commodore recupera el formato concha con el Callback 8020, un móvil con Sailfish OS que bloquea navegador y redes sociales, pero permite apps como WhatsApp, Google Maps, Spotify o Uber.

18 de junio de 2026 a las 17:49h
Commodore Callback 8020: móvil con tapa, WhatsApp y Maps, pero sin navegador, desde 500 dólares
Commodore Callback 8020: móvil con tapa, WhatsApp y Maps, pero sin navegador, desde 500 dólares

Volver al móvil tipo concha en 2026 parecía un gesto de nostalgia. Commodore intenta convertirlo en otra cosa, un teléfono que recupera el cierre de tapa, renuncia a los servicios de Google y levanta una barrera poco habitual en el bolsillo actual, deja pasar apps de Android como Google Maps, WhatsApp, Signal, Spotify o Uber, pero cierra el navegador y las redes sociales.

Commodore recuperó la tapa y le quitó protagonismo a la pantalla

La idea se entiende mejor cuando uno mira el formato. El Callback 8020 lleva una pantalla exterior de 1,77 pulgadas y una interior de 3,25 pulgadas, con la interacción táctil desactivada por defecto, una decisión que cambia el gesto básico con el que usamos casi cualquier smartphone.

No es un detalle menor.

En lugar de competir por más superficie y más estímulos, el dispositivo juega la carta contraria. También añade elementos que parecían condenados al cajón, conector de auriculares de 3,5 mm, radio FM, auriculares con cable en la caja y varios juegos de Commodore 64 ya instalados.

El sistema acepta WhatsApp y Uber, pero deja fuera el navegador

Esa mezcla de apertura y veto define casi todo el producto. Sailfish OS puede ejecutar aplicaciones de Android, pero el fabricante ha decidido bloquear justo las herramientas que más suelen empujar la navegación infinita, el navegador web y las redes sociales.

Ahora bien, el teléfono no renuncia por completo a la vida conectada. Permite usar mapas, mensajería, música y transporte, así que el recorte no pasa por volver a un terminal mudo, sino por seleccionar qué clase de conexión cabe dentro del aparato, algo que recuerda a privacidad en el móvil y a la vieja pregunta de cuánto control real tiene el usuario sobre su dispositivo.

Commodore fija además unas prestaciones modestas pero cerradas sobre una idea muy concreta.

El Callback 8020 incorpora 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento interno, ampliable hasta 256 GB mediante MicroSD, con una tarjeta de 32 GB incluida. La batería de 1.550 mAh puede llegar a una semana con un uso medio, al menos según la marca.

La nostalgia también se vende en capas, colores y metal

El diseño no termina en la carcasa base. Los paneles traseros pueden cambiarse con los llamados Snapbacks, y alrededor del teléfono aparecen fundas y accesorios que convierten el aspecto exterior en parte del argumento de compra, una lógica que ya asoma en diseños con identidad visual.

Hay tres precios y también tres maneras de empaquetar esa identidad. La versión clásica cuesta 500 dólares, la edición Starlight traslúcida sube a 550 dólares y la edición Founders llega a 640 dólares con un botón C= de oro de 24 quilates y regalos adicionales.

Mientras tanto, la parte fotográfica se resuelve con una cámara trasera Sony de 48 megapíxeles y otra interior para videollamadas. No parece el centro del relato, y eso también dice bastante sobre el lugar que este teléfono quiere ocupar.

Las reservas arrancan el 30 de junio y el precio empieza en 500 dólares

El calendario ya está marcado. El periodo de reservas abre el 30 de junio y los envíos quedan previstos para finales de este año, de modo que Commodore no presenta solo un ejercicio de estilo, sino un móvil que intenta cobrar sentido comercial en un mercado acostumbrado a medirlo todo por potencia, cámaras y tiempo de pantalla.

Al final, el dato más llamativo quizá no sea la tapa, ni Sailfish OS, ni siquiera el botón de oro de 24 quilates. Lo más raro es que un teléfono de 500 dólares llegue al mercado diciendo que puede ejecutar WhatsApp y Google Maps, pero que no te dejará abrir el navegador.

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