De aspiradoras a móviles: Dreame salta a los smartphones y a los coches eléctricos

“Los consumidores no compran hojas técnicas, compran confianza”: el reto de Dreame

12 de febrero de 2026 a las 07:25h
De aspiradoras a móviles: Dreame salta a los smartphones y a los coches eléctricos
De aspiradoras a móviles: Dreame salta a los smartphones y a los coches eléctricos

Cuando una empresa china conocida por fabricar aspiradoras anuncia su entrada en el mercado de los smartphones, uno no puede evitar preguntarse ¿qué está pasando aquí? Dreame, hasta ahora asociada con robots que limpian alfombras y suelos, ha dado un salto colosal. No solo ha presentado tres nuevos teléfonos móviles, sino que también ha confirmado que forma parte del creciente ecosistema de vehículos eléctricos. En un evento celebrado en Polonia, lejos de su base en China, la compañía ha querido marcar territorio. Y lo ha hecho con estilo, con un toque de ostentación y ambición que no deja indiferente a nadie.

Un trío de debutantes

Dreame no ha llegado con uno, sino con tres teléfonos. Cada uno apunta a un segmento distinto, aunque todos comparten un denominador común el deseo de impresionar. El Dreame RS1 es, sin duda, la apuesta estrella. Con una pantalla AMOLED de 6,85 pulgadas y una resolución 1,5K, ofrece una tasa de refresco de 144 Hz, lo que garantiza una experiencia visual extremadamente fluida, ideal para juegos o el desplazamiento rápido por contenidos. Pero lo que realmente llama la atención es su batería. De 7.200 mAh y basada en tecnología de silicio-carbono, no solo promete una autonomía más que generosa, sino que también se carga a 90 W por cable y hasta 80 W de forma inalámbrica. Es una de las baterías más grandes y rápidas que hemos visto en un móvil de gama alta en 2024.

La cámara bajo la pantalla, de 16 megapíxeles, apunta a eliminar el notch o el agujero en la pantalla sin sacrificar la calidad del selfie. Un reto técnico que no todas las marcas han logrado superar. En la parte trasera, el sistema triple de cámaras incluye un sensor principal de 50 megapíxeles con un equivalente de 35 mm, un ultra gran angular de 50 megapíxeles (18 mm) y un periscopio de 64 megapíxeles que alcanza los 70 mm, algo diseñado para acercar lo lejano sin perder nitidez. Su procesador, el Snapdragon 8 Elite 5, lo sitúa en la élite del rendimiento móvil.

Uno de los detalles que más ha llamado la atención entre los asistentes al evento es que uno de los modelos presenta la parte trasera chapada en oro. Aunque no se ha especificado si es el RS1, el dato encaja con una estrategia clara posicionar estos dispositivos no solo como herramientas tecnológicas, sino como símbolos de estatus.

Gama media con aspiraciones

El Dreame E1, por su parte, parece dirigirse a un público más equilibrado. Con una pantalla AMOLED de 6,67 pulgadas y 120 Hz de refresco, no se queda atrás en calidad visual. Su cámara frontal de 50 megapíxeles es ideal para quienes priorizan los autorretratos o las videollamadas nítidas. La cámara principal trasera, de 108 megapíxeles, busca competir en detalle con los grandes, aunque los sensores secundarios macro y de profundidad de solo 2 megapíxeles sugieren que Dreame ha puesto el foco en el sensor principal. La batería de 5.000 mAh se carga a 33 W, una velocidad respetable, aunque lejos del extremo alcanzado por su hermano mayor.

En cuanto al Dreame Air1, la apuesta está en el diseño. Con un grosor de apenas 5,9 mm y un peso de 172 gramos, es uno de los móviles más delgados y ligeros del mercado en su clase. A pesar de su perfil esbelto, conserva una batería de 5.000 mAh y carga rápida de 45 W, junto con una cámara principal de 108 megapíxeles y una selfie de 32 megapíxeles. Aquí, Dreame apuesta por la portabilidad sin sacrificar demasiado rendimiento.

¿Dónde quedan los precios y la disponibilidad?

A pesar del despliegue técnico, hay una ausencia significativa no se ha anunciado ni un solo precio ni una fecha de lanzamiento. Tampoco se ha revelado en qué mercados saldrán a la venta. Esto deja a los posibles compradores con más preguntas que respuestas. Estas opciones son interesantes pero no se convertirán en una opción sino hasta que sean lanzadas.

Entrar en el mercado de los smartphones hoy no es lo mismo que en 2010. Las marcas consolidadas tienen ecosistemas, servicios en la nube, actualizaciones constantes. Dreame, por ahora, no ha demostrado que vaya a ofrecer algo más allá del hardware. Su transición desde electrodomésticos a móviles puede parecer un salto audaz, pero también arriesgado. ¿Podrá ganarse la confianza de los usuarios en un terreno tan competitivo?

El futuro en sus manos

El movimiento de Dreame no debe verse solo como el lanzamiento de tres nuevos teléfonos. Es un síntoma de una tendencia más amplia las empresas chinas están expandiendo sus marcas a cualquier sector donde crean que pueden escalar rápidamente. La tecnología ya no se divide tan claramente entre categorías. Un fabricante de aspiradoras puede querer controlar tu hogar inteligente, tu coche eléctrico y ahora, tu bolsillo.

El éxito de estos dispositivos no dependerá solo de sus especificaciones, sino de cómo Dreame gestione la experiencia de usuario, las actualizaciones de software y la atención al cliente. Por ahora, los números son impresionantes, pero los consumidores no compran hojas técnicas, compran confianza. Y eso, no se anuncia en un escenario, se gana con el tiempo.

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