Un nuevo capítulo de la saga Galaxy comienza. En el escenario del Galaxy Unpacked 2026, Samsung ha desvelado los Galaxy S26 y S26+, dos dispositivos que no solo refuerzan la apuesta por el hardware de alta gama, sino que marcan un antes y un después en cómo interactuamos con nuestros teléfonos. La inteligencia artificial ya no es un complemento. Es el corazón del sistema.
Diseño y ergonomía más ligereza, más resistencia
El Galaxy S26, con 167 gramos y apenas 7,2 milímetros de grosor, vuelve a apostar por un tamaño contenido, ideal para quienes buscan comodidad en la mano. Mide 149,6 por 71,7 milímetros, casi una rareza en una era dominada por pantallas gigantes. Su hermano mayor, el S26+, más cercano al formato estándar de gama alta, alcanza los 190 gramos y 158,4 por 75,8 milímetros. Pesa más, pero sigue siendo sorprendentemente equilibrado.
En cuanto a materiales, Samsung ha combinado el cristal Gorilla Armor 2 en la parte delantera con Victus 2 en la trasera, una pareja robusta que aguanta golpes y arañazos con dignidad. Ambos modelos ostentan certificación IP68, lo que significa que pueden sumergirse hasta 1,5 metros durante media hora sin pestañear. La resistencia ya no es un lujo, sino una expectativa del usuario moderno.
Pantallas brillantes y eficientes
El S26 monta un panel LTPO AMOLED 2X de 6,3 pulgadas con resolución Full HD+, mientras que el S26+ ofrece una pantalla más generosa de 6,7 pulgadas y resolución QHD+. Ambas alcanzan un brillo pico de 2.600 nits, un número que no solo impresiona en papel en la calle, bajo el sol del mediodía, la legibilidad es perfecta. El refresco variable de 1 a 120 Hz adapta el consumo a cada escena, desde el desplazamiento rápido hasta la lectura en reposo.
La compatibilidad con HDR10+ asegura que películas y series se vean con contraste y color realistas. No es solo una pantalla. Es una ventana que se ajusta al mundo exterior.
El cerebro del dispositivo dos chips, un mismo nivel
Aquí viene una decisión estratégica importante. En Europa, India y Oriente Medio, Samsung confía en su propio Exynos 2600, un procesador de diez núcleos con frecuencias de hasta 3,80 GHz y una GPU Xclipse 960. En el resto de mercados, el encargado es el Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5, con dos núcleos a 4,74 GHz y seis de eficiencia a 3,62 GHz, acompañado por la GPU Adreno 840.
La pregunta inevitable ¿hay diferencia de rendimiento? Según las primeras pruebas, ambas plataformas están muy emparejadas en escenarios cotidianos. La optimización del software compensa las diferencias técnicas en la hoja de especificaciones. Y con 12 GB de RAM de serie y opciones de almacenamiento de 256 GB o 512 GB, ambos modelos están preparados para funcionar sin lag durante años.
Fotografía el arte de la IA híbrida
El sistema de cámaras trasero es idéntico en ambos modelos un sensor principal de 50 MP con estabilización óptica, un teleobjetivo de 10 MP con zoom óptico 3x y un gran angular de 12 MP con campo de visión de 120 grados. La cámara frontal es de 12 MP, con enfoque de doble píxel.
Pero lo que realmente diferencia a estos equipos no es la resolución, sino cómo la IA transforma cada disparo. Ahora puedes decirle a tu teléfono "añade un paraguas a esta foto" o "elimina el cartel del fondo", y lo hará, usando comandos de voz o texto. Todo se procesa localmente gracias a la función EdgeFusion. No necesitas conexión a internet para que la magia suceda.
El vídeo también da un salto. Soporta grabación en 8K a 30 fps, 4K a 60 fps y Full HD a 240 fps para cámaras lentas. Además, el formato 10 bits HDR y compatibilidad con HDR10+ garantizan que los colores y luces se mantengan fieles en postproducción.
IA de verdad proactiva, personal, útil
La integración de la inteligencia artificial va más allá de la edición fotográfica. Bixby sigue siendo el asistente central, pero ahora entiende mejor el lenguaje natural y se entrelaza con las apps nativas del sistema. Se presenta una nueva función llamada Now Nudge, que actúa como un copiloto silencioso si alguien te escribe por WhatsApp preguntando si puedes quedar el sábado, el sistema te sugiere abrir el calendario. Si te piden fotos del fin de semana, el móvil ya las ha seleccionado por ti.
Pero el salto más notable es el de la IA agéntica. Es capaz de encadenar acciones sin intervención si tu calendario muestra una reunión a las 1800 en una ubicación lejana, el sistema puede ofrecerte llamar a un Uber sin que tú lo pidas. No solo responde. Anticipa.
"Otra novedad es que tendremos posibilidad de escoger IA. Y es que junto a Bixby, Samsung integra Google Gemini y Perplexity" - Alejandro Alcolea, responsable de inteligencia artificial en Samsung España
Esta apertura a asistentes rivales es una señal clara Samsung no apuesta por una única IA, sino por dar al usuario el control. Además, funciones como Audio Eraser ahora funcionan incluso en apps de terceros como YouTube o Instagram, aislando voces y eliminando ruido de fondo. Circle to Search mejora el reconocimiento de objetos individuales en una imagen compleja. Y la galería organiza automáticamente las capturas de pantalla por temas recibos, notas, mapas...
Batería y carga diferencias clave
Aquí es donde los dos modelos se separan con claridad. El Galaxy S26 lleva una batería de 4.300 mAh, con carga por cable de 25 W compatible con PD3.0. Es suficiente para un día completo, pero no más. El S26+, con 4.900 mAh y carga de 45 W, ofrece una experiencia más holgada. Ambos incluyen carga inalámbrica de 25 W según el estándar Qi2.2, y carga inversa de 4,5 W para alimentar auriculares o relojes.
Samsung mantiene su estrategia "Qi 2 Ready", lo que significa que para aprovechar al máximo los cargadores magnéticos de última generación necesitarás una funda o accesorio específico. No todo el potencial viene de serie.
Conectividad del futuro
5G y WiFi 7 están presentes en ambos modelos. La diferencia está en el Bluetooth el S26 se queda en Bluetooth 5.4, mientras que el S26+ ya adopta el nuevo estándar Bluetooth 6.0, con mejoras en eficiencia energética y ancho de banda. Es un detalle técnico, pero que anticipa la evolución de los accesorios inalámbricos en los próximos años.
Precio y disponibilidad lujo accesible
Los precios en Europa no sorprenden, pero sí definen un posicionamiento claro. El Galaxy S26 parte de los 999 euros (12 GB / 256 GB), con una versión de 512 GB a 1.199 euros. El S26+ arranca en 1.249 euros y sube hasta 1.449 para la variante más completa. Son cifras premium, pero competitivas en un mercado donde los tope de gama superan con frecuencia los 1.500 euros.
Ya se pueden precomprar. Los colores disponibles violeta, blanco, negro, azul cielo, rosa y plateado ofrecen un abanico amplio, aunque sin excesivas sorpresas. El rosa y el azul cielo apuntan a un público más joven, mientras que el negro y el plateado apuestan por la elegancia clásica.
S26 y S26+ dónde está la verdadera diferencia
Los tres modelos S26, S26+ y S26 Ultra comparten el ADN de la IA avanzada. Pero mientras el Ultra presume de pantalla de privacidad y otras exclusivas, el S26+ se posiciona como el equilibrio perfecto más batería, mayor resolución de pantalla y Bluetooth 6.0. El S26, en cambio, es la opción para quienes priorizan el tamaño y la maniobrabilidad.
En un mundo donde los móviles cada vez se parecen más, Samsung ha elegido diferenciarse no solo con hardware, sino con una experiencia que aprende, anticipa y actúa. El teléfono ya no espera órdenes. Comprende intenciones.