El 28 de mayo de 2013, Hanói vio nacer un fenómeno digital inesperado. Dong Nguyen y Nguyen Hà Đông crearon Flappy Bird para GEARS Studios en iOS y Android. Su objetivo era modesto un juego para disfrutar diez minutos sin presión.
Pero la realidad superó con creces esa intención inicial. En seis años, el título acumuló ingresos superiores a 1200 millones de dólares. La simpleza del diseño ocultaba una mecánica adictiva que atrapó a millones.
La fama trajo consecuencias imprevistas para su creador. Los mensajes de los fans comparaban la adicción al juego con la cocaína. Esta presión psicológica hizo insostenible la situación para Nguyen.
"Lo siento, usuarios de 'Flappy Bird', dentro de 22 horas eliminaré 'Flappy Bird'. No puedo seguir soportando esto"
El anuncio se hizo público el 8 de febrero de 2014. Veintidós horas después, el videojuego desapareció definitivamente de las tiendas digitales. Fue una retirada abrupta que dejó a la comunidad en shock.
Años después, la historia no terminó ahí. En 2017, Nguyen lanzó Ninja Spinki Challenges como nuevo proyecto. Sin embargo, el legado de Flappy Bird seguía latente entre sus seguidores.
En 2025, ese pasado volvió a cobrar vida. Fans y los creadores originales se reunieron para relanzar el juego en plataformas móviles. La nostalgia y la curiosidad volvieron a unir a quienes recordaban aquella experiencia única.