Galicia, Murcia, Cataluña y Aragón activan detectores de frecuencia en la PAU para cazar móviles y auriculares ocultos

Cuatro comunidades autónomas usarán este junio detectores de frecuencia en la PAU para localizar aparatos ocultos y frenar el fraude tecnológico. Otras ocho regiones estudian sumarse.

12 de mayo de 2026 a las 13:34h
Galicia, Murcia, Cataluña y Aragón activan detectores de frecuencia en la PAU para cazar móviles y auriculares ocultos
Galicia, Murcia, Cataluña y Aragón activan detectores de frecuencia en la PAU para cazar móviles y auriculares ocultos

El silencio en las aulas de examen deja de ser una metáfora para convertirse en una operación técnica. Cuatro comunidades autónomas activarán detectores de frecuencia este junio durante la Prueba de Acceso a la Universidad.

Galicia, Murcia, Cataluña y Aragón desplegarán estos escáneres con el objetivo preciso de localizar aparatos ocultos que permitan el fraude. La medida responde a una escalada en el uso de tecnología miniaturizada por parte del alumnado para burlar la vigilancia tradicional.

Ocho regiones analizan sumar la vigilancia electromagnética

La iniciativa no se limita a los pioneros. Otras ocho autonomías estudian aplicar estas mismas medidas en futuras convocatorias: Andalucía, Asturias, Baleares, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Navarra y País Vasco evalúan su viabilidad.

En el lado opuesto, Madrid, Extremadura y Canarias han descartado utilizar detectores de frecuencia en la próxima convocatoria. Estas administraciones mantienen la puerta abierta a incorporarlos en el futuro, pero priorizan ahora otros métodos de control.

Los principales obstáculos para la implantación generalizada son el elevado coste de los dispositivos y la complejidad jurídica. Las autoridades deben adaptar la normativa para autorizar legalmente el rastreo electromagnético en todas las sedes de examen.

Cataluña prohíbe relojes inteligentes y gafas conectadas

Más allá de los escáneres, las normas de acceso se endurecen. Cataluña ha comunicado a los centros educativos la prohibición expresa de acudir a la prueba con teléfonos móviles, relojes inteligentes, auriculares ocultos o gafas inteligentes.

Cualquier aparato con capacidad de comunicación queda vetado. Esta restricción busca eliminar la posibilidad física de recibir información externa, independientemente de si el alumno logra introducir el dispositivo en la sala.

Murcia extenderá este año el rastreo de redes y frecuencias a todas sus sedes de examen. La comunidad reforzará además la vigilancia visual sobre objetos sospechosos que puedan camuflarse entre el material escolar permitido.

Galicia mantiene una línea dura consistente. La autonomía prohíbe desde hace años la entrada con teléfonos móviles o dispositivos electrónicos durante los exámenes, una medida que ahora complementa con la detección activa de señales.

La anulación del examen castiga el uso de tecnología

Las consecuencias de saltarse estas barreras tecnológicas son severas. La normativa de la mayoría de comunidades prevé la anulación completa de la PAU como sanción para quienes sean descubiertos utilizando sistemas de copia tecnológica.

Esta penalización implica perder la oportunidad de acceso a la universidad en esa convocatoria, un riesgo que las administraciones consideran necesario para disuadir el fraude organizado o individual mediante gadgets.

La carrera entre vigilantes y tramposos redefine la logística de unas pruebas que determinan el acceso universitario. El detector de frecuencias se impone como la nueva frontera física contra el作弊 digital.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía