Honor pone a la venta el 'Robot Phone' con cámara gimbal desplegable y titanio por 9.999 yuanes

Honor lanza en China el Robot Phone, un móvil con brazo gimbal que saca la cámara en segundos, 12 GB de RAM, 512 GB y precio de 9.999 yuanes.

16 de agosto de 2026 a las 08:55h
Honor pone a la venta el 'Robot Phone' con cámara gimbal desplegable y titanio por 9.999 yuanes
Honor pone a la venta el 'Robot Phone' con cámara gimbal desplegable y titanio por 9.999 yuanes

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Lo más llamativo del Robot Phone no es que tenga una cámara, sino que la cámara salga a buscarte.

Honor ha llevado a las tiendas en China un dispositivo que en marzo aún era un prototipo mostrado en el MWC. Ahora se vende por 9.999 yuanes, casi 1.300 euros al cambio, en una configuración de 12GB de RAM y 512GB de almacenamiento.

La cámara tarda segundos y cambia la escena

El rasgo central del teléfono es un brazo gimbal que despliega la cámara principal en un par de segundos. Ese movimiento convierte una acción rutinaria, como hacerse una foto o grabar un vídeo, en algo más cercano a una pequeña coreografía mecánica.

Dentro de la aplicación de cámara, Honor añade funciones de FPV, seguimiento y bloqueo. La combinación apunta menos a la foto estática y más al encuadre en movimiento, un terreno donde ya habían aparecido brazos robóticos en móviles.

Desde 2023 venía rondando la idea.

Yang Lin, director de hardware e ingeniería de Honor, sitúa ahí el origen del proyecto. La compañía lo incorporó después a su estrategia Alpha en 2025, señal de que no se trataba de una ocurrencia de laboratorio aislada, sino de una línea de producto que buscaba una forma concreta.

Honor lo concibió con ayuda de ARRI

Yang Lin y David Bermbach, de ARRI, han confirmado que el Robot Phone inaugura la primera generación de una colaboración entre ambas entidades. El dato importa porque ARRI no pertenece al imaginario del móvil corriente, sino al de la imagen profesional, y esa mezcla explica bastante bien por qué este teléfono insiste tanto en mover la cámara y no solo en mejorarla.

Además del brazo, el dispositivo integra el asistente de inteligencia artificial Yoyo y permite conectarse con un robot. Esa suma empuja el producto hacia una idea curiosa, la del móvil que no solo procesa órdenes, también actúa como pieza de una máquina mayor, algo que recuerda a la apuesta de Honor por la IA.

El titanio convive con una duda práctica

La estructura del Robot Phone está fabricada con titanio. Honor no ha especificado cuántos despliegues soporta el mecanismo ni cómo responde ante caídas o golpes, dos preguntas bastante menos vistosas que el brazo desplegable, pero mucho más cercanas a la vida real de cualquier teléfono.

Ahí aparece la contradicción más interesante del dispositivo. Por un lado propone una pieza móvil pensada para distinguirse en un mercado muy maduro y, por otro, deja sin responder justo lo que decidiría si esa pieza puede sobrevivir al uso diario.

El primer modelo nace con una frontera clara

La primera generación no tendrá lanzamiento global y se queda en China. No es un detalle menor, porque convierte al Robot Phone en un experimento comercial real, sí, pero todavía acotado a un mercado concreto.

Esa limitación encaja con el resto de las incógnitas. Honor ya ha pasado del escaparate de marzo a la venta efectiva, pero el dato que mejor define al Robot Phone sigue siendo el que falta, cuánto resiste ese brazo que tarda un par de segundos en salir y que sostiene casi toda la promesa del aparato.

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