Honor Robot Phone en China: cámara robotizada de 200 Mpx, gimbal y 7.060 mAh desde 9.999 yuanes

Honor presenta en Shenzhen el Robot Phone, un móvil con cámara desplegable de 200 Mpx, estabilización de tres ejes, Snapdragon 8 Elite Gen 5 y batería de 7.060 mAh.

13 de agosto de 2026 a las 10:41h
Honor Robot Phone en China: cámara robotizada de 200 Mpx, gimbal y 7.060 mAh desde 9.999 yuanes
Honor Robot Phone en China: cámara robotizada de 200 Mpx, gimbal y 7.060 mAh desde 9.999 yuanes

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Honor ha llevado en Shenzhen una vieja fantasía de la electrónica de bolsillo a un terreno bastante literal. El Honor Robot Phone mezcla móvil, cámara de acción y gimbal en un solo cuerpo.

Sobre el papel, parece una suma de piezas que ya existían por separado. En la práctica, la clave está en una cámara robotizada de 200 Mpx que se despliega físicamente, gira 360 grados y añade estabilización mecánica de tres ejes en un teléfono de 151,4 x 72,8 x 9,5 milímetros cuando el módulo va replegado.

La cámara sale del cuerpo y cambia la lógica del móvil

No es un accesorio externo ni una carcasa con truco. Honor integra un módulo principal de 200 Mpx con sensor de 1/1,28 pulgadas y apertura f/1,6 que emerge del chasis, mientras el sistema trasero añade un gran angular de 50 Mpx f/2,0 con autofocus y macro, además de un telefoto de 200 Mpx f/2,6 con zoom óptico de 2,7x y digital de hasta 200x.

Ahí está la parte más llamativa.

La idea no consiste solo en hacer fotos con más resolución. También busca que el teléfono siga movimientos, estabilice tomas como una cámara dedicada y adopte gestos propios en el modo YOYO Robot, donde la pantalla muestra animaciones faciales y el dispositivo puede asentir mientras encuadra.

Esa dimensión casi escénica conecta con una tendencia que ya había asomado en móviles con brazo robótico, aunque aquí Honor la convierte en producto reservable para China y no en una simple demostración.

Honor no solo movió la cámara, también cargó el hardware

Bajo esa parte móvil, el resto del equipo mantiene el listón de la gama alta. Lleva una pantalla OLED de 6,31 pulgadas con resolución de 2.640 x 1.216 píxeles, tasa LTPO de uno a 120 Hz, brillo pico de 6.800 nits, PWM de 4.320 Hz y una capa antirreflejos.

Dentro trabaja el Snapdragon 8 Elite Gen 5 junto al chip Honor H1.

Las configuraciones parten de 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento, y llegan a 16 GB y 1 TB. La cámara frontal se queda en 50 Mpx con apertura f/2,0, una cifra que evita que todo el protagonismo recaiga en el módulo trasero desplegable.

También impresiona la batería. Honor monta 7.060 mAh con tecnología de carbono-silicio, compatible con carga por cable de 120 W y carga inalámbrica de 50 W, una combinación pensada para sostener un sistema que no solo procesa imagen, sino que además mueve piezas mecánicas.

La inteligencia artificial entra en el sistema y en más de 500 aplicaciones

El software intenta que el dispositivo no dependa solo del efecto visual. MagicOS 10, basado en Android 16, incorpora un modelo local llamado YOYO apoyado en Qwen de Alibaba, y ese asistente puede ejecutar tareas mediante lenguaje natural dentro del sistema y en más de 500 aplicaciones de terceros.

Hay un límite explícito.

Honor excluye los pasos de alto riesgo, como los pagos, del modo agéntico de YOYO. Ese matiz importa porque dibuja hasta dónde quiere llegar la automatización cotidiana y dónde empieza todavía la zona sensible que la marca prefiere no ceder al asistente.

Esa ambición enlaza con otra carrera ya visible en asistentes que operan apps, aunque Honor añade aquí una capa singular al unir acciones de software con una cámara que puede moverse físicamente para seguir a la persona.

ARRI pone el acento en el vídeo y China marca el alcance inicial

Otro detalle revela hacia dónde apunta el aparato cuando deja de posar como rareza mecánica. Honor ha desarrollado el sistema de imagen junto a la alemana ARRI e incorpora el perfil LogC3 para grabación de vídeo, un nombre que remite más al lenguaje de producción audiovisual que al catálogo habitual de los teléfonos.

Eso ayuda a entender por qué el dispositivo se presenta también como cámara de acción, no solo como smartphone con una bisagra peculiar. Si a ese planteamiento se suman el cuerpo unibody de aluminio y el telefoto de 200 Mpx, el conjunto parece diseñado para quien quiere grabar, seguirse y estabilizar plano sin cargar con accesorios aparte.

De momento, esa mezcla tiene frontera y precio. El Honor Robot Phone solo se lanza en China, donde ya puede reservarse por 9.999 yuanes en la versión de 12 GB y 512 GB, o por 12.999 yuanes en la de 16 GB y 1 TB, unos 1.280 y 1.668 euros para un móvil que intenta meter en el bolsillo un gimbal, una cámara de acción y un asistente local al mismo tiempo.

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