La muñeca sigue siendo un campo de batalla comercial, pero ya no crece al mismo ritmo en todos sus formatos. Entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2026, las ventas mundiales de dispositivos de muñeca alcanzaron 47,05 millones de unidades, apenas un 2 % más que un año antes.
Dentro de esa cifra conviven dos trayectorias muy distintas. Los relojes inteligentes sumaron 37,03 millones de unidades y crecieron un 4,8 %, mientras las pulseras inteligentes cayeron a 10,02 millones tras retroceder un 6,1 %.
China empujó el mercado mientras las pulseras perdían terreno
No fue un avance uniforme. China actuó como principal motor de crecimiento mundial gracias al lanzamiento de nuevos productos y a las promociones del comercio electrónico, mientras Estados Unidos y Latinoamérica registraron un crecimiento ligero apoyado en la renovación de dispositivos y en una mayor penetración.
Ese reparto ayuda a entender por qué el mercado se mueve, pero no despega. Hay más ventas, sí, aunque la expansión depende cada vez más de campañas comerciales, reemplazos y modelos nuevos que de una ola general de primeros compradores.
Huawei recuperó el mando y Apple sintió la presión de Xiaomi
Al frente de la clasificación apareció Huawei con una cuota mundial del 20,2 %. Apple quedó en segundo lugar con el 17,0 %, y Xiaomi se situó justo detrás con el 16,9 %, a solo 0,1 puntos porcentuales de la firma estadounidense.
La distancia entre Apple y Xiaomi resulta casi microscópica para un mercado de este tamaño. En un trimestre con 47,05 millones de unidades vendidas, una décima de punto ya no suena a detalle menor, sino a señal de lo rápido que puede cambiar la foto competitiva.
Apple encontró en China el principal motor de crecimiento de sus relojes inteligentes, una muestra de hasta qué punto ese mercado pesa hoy en la industria. Xiaomi, por su parte, reforzó su posición con una combinación más afinada entre catálogo y suministro, como ya se ve en su reloj Watch 5.
Xiaomi vendió mejor sus relojes que sus pulseras
En el primer trimestre de 2026, los relojes inteligentes de Xiaomi rindieron mejor que su categoría de pulseras. No es un matiz menor, porque la marca ha sido durante años una referencia muy visible en ese formato más sencillo y más barato.
Parte de ese cambio llegó con la nueva serie S5 y con el aumento del suministro del Watch 5 de gama media alta. También encaja con un momento en el que las pulseras buscan espacio frente a relojes cada vez más completos, como ocurre con las nuevas pulseras biométricas que intentan ganar valor sin abandonar el precio contenido.
Visto así, el trimestre deja una paradoja bastante nítida. El mercado total avanza un 2 %, pero lo hace porque los relojes inteligentes compensan la caída de las pulseras, y porque en la parte alta de la tabla Apple y Xiaomi ya compiten separados por apenas 0,1 puntos porcentuales.