OMS (2002) impulsó el “Envejecimiento Activo”: seis meses de videojuegos regulares se asocian a más materia gris y mejor planificación

La OMS vinculó el Envejecimiento Activo a estimular la salud física y mental en la vejez. El artículo sostiene que jugar ayuda a formar “reserva cognitiva” y podría retrasar deterioros neurodegenerativos.

29 de abril de 2026 a las 07:31h
OMS (2002) impulsó el “Envejecimiento Activo”: seis meses de videojuegos regulares se asocian a más materia gris y mejor planificación
OMS (2002) impulsó el “Envejecimiento Activo”: seis meses de videojuegos regulares se asocian a más materia gris y mejor planificación

Cuando en 2002 la Organización Mundial de la Salud introdujo el concepto de Envejecimiento Activo, pocos imaginaron que una de sus claves más insospechadas pudiera estar escondida en los mandos de una consola de videojuegos. Aquel marco buscaba promover la salud física y mental en la vejez, con especial énfasis en la estimulación cerebral como herramienta para retrasar enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Pero lo que entonces parecía un asunto de dietas equilibradas, ejercicio y participación social, empieza a ampliarse con un actor inesperado el jugador empedernido que, sin saberlo, ha estado entrenando su cerebro durante décadas.

La reserva que se construye sin darse cuenta

El cerebro no es un órgano estático. Es plástico, maleable, capaz de adaptarse. Y una de las ideas más fascinantes en neurociencia actual es la de la Reserva Cognitiva la capacidad del cerebro para resistir daños gracias a redes neuronales más ricas y eficientes. Se forma a través de actividades que exigen atención, memoria, coordinación y toma de decisiones rápida. Y aquí es donde los videojuegos entran en juego literalmente.

Jugadores que desde la infancia han pasado horas resolviendo acertijos en títulos de aventura, coordinando estrategias en juegos de rol o reaccionando a estímulos visuales en plataformas de velocidad, han estado fortaleciendo áreas como el hipocampo clave en la memoria o la corteza prefrontal, responsable del razonamiento. Hay estudios que lo respaldan tras seis meses de juego regular con títulos como *Super Mario 64*, se han observado aumentos considerables de materia gris en zonas asociadas al control espacial y la planificación. Ese cerebro no solo juega está aprendiendo, creciendo, adaptándose.

El experimento inconsciente de una generación

Los nacidos entre 1980 y 1990 fueron los primeros en crecer con videojuegos como parte del paisaje cotidiano. Muchos de ellos, hoy adultos de 30 o 40 años, siguen jugando. No lo hacen por prescripción médica, sino por placer, nostalgia o comunidad. Pero al hacerlo, están participando sin saberlo en un experimento natural de larga duración. ¿Qué pasará con sus mentes cuando lleguen a los 70?

Hay quienes desarrollaron una ambigüedad especial al crecer viendo *Dragon Ball* entre lo épico y lo absurdo, entre el combate desmedido y la broma constante. Esa mezcla de intensidad y juego, esa tensión entre lo serio y lo ligero, podría haber moldeado una forma distinta de procesar el estrés, la competencia o la frustración. Pero más allá del contenido, es la práctica constante lo que interesa cada partida es una sesión de neuroentrenamiento.

Lo que aún no sabemos

La ciencia aún no puede responder con certeza. Los datos concluyentes sobre salud mental en la vejez requieren que esa cohorte llegue a edades avanzadas. No hay suficientes octogenarios que hayan jugado desde niños y continúen haciéndolo. Pero las proyecciones son tentadoras. Dentro de 30 años, al cruzar historiales médicos con hábitos de ocio, podríamos descubrir que quienes mantuvieron viva su afición a los videojuegos conservan una agilidad mental superior. No porque los juegos sean mágicos, sino porque la mente, como un músculo, mejora con uso.

Por ahora, todo apunta a que el envejecimiento activo no solo incluye caminar o leer. También podría incluir salvar reinos, construir ciudades o competir en ligas online. Y tal vez, sin que nadie lo haya planeado, una generación criada a base de pixels y combates épicos esté preparándose, sin saberlo, para envejecer con la mente más ágil que nunca.

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