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Hay detalles que cambian poco en la ficha técnica y mucho en el uso diario. El REDMI K100 Pro Max, presentado en China el 11 de agosto de 2026 e incorporado ya al catálogo local de Xiaomi, añade una segunda zona útil para NFC en la parte superior del teléfono, una solución pensada para acercar el móvil al lector sin depender tanto de la posición de la mano.
REDMI recuperó una idea que ya estaba en casa
La novedad no llega de la nada. REDMI ha aclarado que el K90 Pro Max ya contaba con un sistema parecido con dos zonas NFC, de modo que el cambio no consiste en inventar una función, sino en mantener una fórmula que intenta reducir uno de esos gestos torpes que todos conocemos al pagar con el móvil.
También hay una consecuencia práctica nada menor, porque las fundas del K90 Pro Max no encajan en el K100 Pro Max.
Esa incompatibilidad revela que no hablamos de un ajuste menor en la carcasa. Si REDMI avisa expresamente de las diferencias físicas, la colocación de esa zona adicional en la parte superior no es un simple detalle invisible, sino una modificación de diseño con efectos inmediatos para quien pensaba reutilizar accesorios.
El hardware empuja al K100 Pro Max hacia la gama alta
Bajo el chasis aparece una combinación pensada para rendimiento sostenido. El REDMI K100 Pro Max monta un Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5 y suma además un chip gráfico independiente D2, una pareja que apunta tanto al juego como a tareas exigentes en pantalla.
En el frontal, la pantalla OLED alcanza una tasa de refresco de 185 Hz, una cifra poco habitual incluso en móviles orientados a potencia.
Junto a ese panel llega otra cifra que desplaza la conversación hacia la autonomía. La batería sube hasta 9.070 mAh, un tamaño más cercano al que hace poco se asociaba a dispositivos mayores, y se acompaña de carga por cable de 100 W, carga inalámbrica de 50 W y carga inversa por cable de 22,5 W. En esa combinación resuena el debate sobre el desgaste de la carga rápida, porque acelerar la recarga siempre obliga a mirar de reojo al calor y a la química interna de la batería.
La batería creció tanto como para cambiar el tipo de comparación
No resulta fácil pasar por alto una batería de 9.070 mAh.
Hace no tanto, esa clase de cifra pertenecía más al lenguaje de las tabletas compactas o de las baterías externas que al del teléfono de bolsillo. El K100 Pro Max la combina además con recarga inalámbrica de 50 W y con carga inversa por cable de 22,5 W, una característica que convierte al terminal en fuente de energía para otros dispositivos, igual que ya ocurre en móviles con carga inversa que usan esa función como batería de emergencia.
Fuera de China todavía manda la incógnita
Por ahora no existe anuncio oficial sobre un lanzamiento internacional del REDMI K100 Pro Max. Esa ausencia deja el dispositivo en un terreno conocido para Xiaomi, donde muchas veces la ficha china funciona también como anticipo indirecto de modelos que luego cambian de nombre, de batería o de pequeños elementos del hardware al salir a otros mercados.
Ahí entran las filtraciones sobre POCO. Lo que circula apunta a que la base de hardware del REDMI K100 Pro Max serviría para un futuro POCO F9 Ultra, aunque esas mismas informaciones añaden un matiz relevante, porque la versión global podría llegar con una batería de menor capacidad.
La paradoja queda servida con números muy concretos. El modelo chino presume de 9.070 mAh, 100 W por cable, 50 W inalámbricos y una zona NFC adicional en la parte superior, mientras el posible salto internacional ya aparece rodeado por la idea de un recorte justo en uno de los datos que más llaman la atención.