La denominación Ultra nació con el Samsung Galaxy S20 Ultra, un dispositivo que introdujo una cámara de 108 megapíxeles y un zoom de 100 aumentos.
Poco después, el Xiaomi Mi 10 Ultra respondió con carga rápida de 120W, un zoom de 120 aumentos y un acabado transparente. El Vivo 300 Ultra continúa esta tendencia en un kit cuyo precio supera al de los modelos occidentales.
La crisis de la inteligencia artificial frena la innovación
Varias marcas chinas estudian pausar la línea de productos Ultra debido a la crisis de componentes provocada por la inteligencia artificial. El aumento de los costes en memorias internas y memoria RAM complica el lanzamiento de nuevos modelos.
Esta escasez afectará al mercado de la telefonía móvil y ralentizará los avances tecnológicos en el año 2027.
Los fabricantes reciclan piezas para contener gastos
Ante este escenario, las empresas mantienen la línea lanzando anualmente el mismo teléfono con modificaciones menores. Esta estrategia permite reciclar piezas y reducir el gasto en investigación y desarrollo.
Los modelos de serie numérica, como el Xiaomi 17, están diseñados para vender a volumen en la gama alta. A diferencia de la línea Ultra, estos dispositivos priorizan la rotación comercial sobre la experimentación técnica extrema.