Vivir al lado del trabajo no siempre suena a ventaja. En Wuhan, Xiaomi quiere que también sea una forma de atraer y retener talento joven en una ciudad donde ya concentra buena parte de su músculo técnico.
La compañía ha inaugurado allí su tercer complejo residencial exclusivo para estudiantes y empleados, después de los ya abiertos en Pekín y Nanjing.
Xiaomi levanta 990 viviendas junto a su base técnica de Wuhan
El nuevo recinto suma 990 viviendas repartidas en tres edificios y 50.000 metros cuadrados construidos. La mayor parte son 960 estudios de 26 metros cuadrados, a los que se añaden 30 apartamentos individuales de 30 metros cuadrados, todos con baño independiente y capacidad máxima para dos personas.
El precio también ayuda a entender la apuesta, porque el alquiler mensual medio queda en 1.099 yuanes e incluye calefacción y banda ancha. Traducido a euros, ronda los 142.
Dentro no hay solo una cama y una mesa.
Las viviendas llegan equipadas con muebles y electrodomésticos de Xiaomi y de marcas de su propio ecosistema. En Wuhan, además, el diseño incorpora armarios ampliados, zapateros empotrados y cristales con aislamiento acústico en puertas y ventanas.
El alojamiento acompaña a una plantilla que ya supera los 9.000 empleados
Wuhan no ocupa un papel secundario en la estructura de la empresa. Allí están su sede central en la ciudad, el parque tecnológico y la base de fabricación inteligente de electrodomésticos, de modo que el complejo residencial funciona como una pieza más de esa concentración industrial, igual que ocurre en la base inteligente de electrodomésticos.
Hoy Xiaomi cuenta con más de 9.000 empleados en Wuhan, en su mayoría dedicados a investigación y desarrollo. La meta declarada para este centro es alcanzar una plantilla de 10.000 personas.
Primero llegarán los recién graduados.
Las solicitudes de vivienda se abrirán por lotes y darán prioridad el 27 de junio a los estudiantes de la promoción de 2026. Desde el 4 de julio podrán presentar su solicitud los empleados fijos de Xiaomi en Wuhan.
Las zonas comunes convierten el complejo en una pequeña ciudad interior
No se trata solo de dormir cerca de la oficina. El complejo incorpora cocinas compartidas, gimnasio, sala de juegos de mesa y audiovisual, zona de lectura, tienda de 24 horas, punto de recogida de paquetería, peluquería y un comedor que abrirá en julio.
Esa mezcla dibuja una rutina muy reconocible para cualquiera que haya vivido sus primeros años de trabajo lejos de casa. Hay espacio para cocinar, recoger un paquete, leer, entrenar o resolver un corte de pelo sin salir del recinto, una lógica de servicios conectados que recuerda también a la expansión del grupo más allá del móvil.
Al final, el dato que mejor resume la escala del movimiento no está en los muebles ni en el gimnasio, sino en la proporción. Xiaomi abre 990 viviendas en una ciudad donde ya reúne a más de 9.000 empleados y quiere llegar a 10.000.