Xiaomi convierte 61 MB en 61 TB: el error que desnudó los límites del móvil

“Harían falta 60 móviles como los más potentes”: el fallo de Xiaomi que lo demuestra

16 de febrero de 2026 a las 06:45h
Xiaomi convierte 61 MB en 61 TB: el error que desnudó los límites del móvil
Xiaomi convierte 61 MB en 61 TB: el error que desnudó los límites del móvil

Hace apenas un día, los usuarios de smartphones Xiaomi vivieron una pequeña odisea tecnológica. Una actualización rutinaria de la app Galería, una de esas que llega en silencio para mejorar el rendimiento o arreglar fallos menores, se convirtió en noticia global. No por su contenido, sino por un error tan absurdo como monumental el sistema informó que el paquete pesaba 661787778 megabytes. Sí, has leído bien. 61 terabytes. Una cifra que no solo supera la capacidad de cualquier teléfono actual, sino que desafía el sentido común.

La actualización real apenas ocupa 61 megabytes. Nada fuera de lo normal. Para contextualizar, la última actualización del sistema Bluetooth en algunos modelos no llega a los 8 megas y se instala en menos de medio minuto. Pero ese número, mal interpretado por el servidor o por un fallo de codificación, disparó las alarmas y también las risas. En los foros oficiales de la comunidad de usuarios, las bromas no se hicieron esperar. ¿Quién no querría instalar una actualización que requiere más espacio que mil discos duros de ordenador?

Cuando un error revela el límite de lo posible

Imaginemos por un momento que ese archivo de 61 terabytes hubiera sido real. ¿Qué necesitaríamos para instalarlo? Un móvil con una capacidad de almacenamiento interno de al menos 60 terabytes. Hoy, el máximo disponible en smartphones ronda el 1 terabyte, y eso en modelos de gama alta. Es decir, harían falta 60 móviles como los más potentes del mercado, llenos hasta el tope, solo para hacer espacio. Es una escena sacada de ciencia ficción.

Y sin embargo, ese número no es tan irreal en el mundo del almacenamiento externo. En 2024, fabricantes como Seagate anunciaron que gracias a tecnologías como el HAMR (grabación asistida térmicamente), los discos duros mecánicos de 60 terabytes podrían llegar al mercado en 2028. Western Digital, por su parte, prevé que sus versiones HAMR estarán listas incluso antes, en 2027. Estos dispositivos no son para móviles, claro. Son unidades para centros de datos, servidores o estaciones de trabajo especializadas. Pero marcan un rumbo la escalada del almacenamiento sigue, aunque no en nuestros bolsillos.

¿Qué tan grande puede ser un móvil?

Los smartphones modernos ya no se miden solo por su velocidad o resolución de pantalla. El almacenamiento es un argumento de venta clave. Hace una década, 16 gigabytes era más que suficiente. Hoy, el estándar mínimo es de 128GB, y los tope de gama ofrecen 512GB o 1TB. Pero hay un límite físico. Los chips de memoria NAND flash, los que usan los móviles, tienen restricciones de densidad, calor y consumo energético. Escalar hasta los terabytes, cuanto más los decenas de terabytes, no es solo una cuestión de aumentar la cifra en una etiqueta.

Además, ¿realmente necesitamos tanto espacio en el dispositivo? El uso cambia. Hoy, gran parte de nuestras fotos, vídeos y archivos viven en la nube. La conexión 5G y las redes rápidas hacen que acceder a datos remotos sea casi instantáneo. Pero también plantea preguntas ¿confiamos plenamente en que nuestros recuerdos digitales estén en servidores a miles de kilómetros? ¿Qué pasa cuando no hay conexión? La paradoja es clara queremos más espacio, pero cada vez lo usamos menos localmente.

¿Móviles de 60TB en el futuro?

¿Cuándo veremos un teléfono con 60 terabytes de almacenamiento interno? La respuesta más honesta es no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que, si ocurre, será mucho después de que esos discos HAMR de 60TB estén en los centros de datos. La miniaturización, la disipación de calor y el coste de producción son barreras enormes. Y para entonces, es probable que el concepto de "móvil" haya cambiado por completo. Quizá ya no sea un rectángulo en el bolsillo, sino una interfaz integrada en gafas, implantes o dispositivos portátiles desconocidos.

Entretanto, el error de Xiaomi sirve como espejo irónico. Una actualización de 61 megabytes que se convirtió en un monstruo de 61 terabytes. Una broma involuntaria que pone en evidencia lo frágil que es la precisión digital. Y también lo asombroso que resulta imaginar un futuro donde almacenar todo lo que hemos creado en la historia de la humanidad quepa en un dispositivo que cabría en la palma de la mano.

La compañía ya corrigió el fallo. Según su informe semanal de errores, publicado el día 13, el problema está resuelto. Los usuarios ya pueden actualizar la app Galería sin temer tener que vender un riñón para comprarse un disco externo. Pero la pregunta queda flotando ¿cuánto espacio necesitamos, y cuánto será demasiado?

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