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Xiaomi habría frenado uno de sus móviles más ambiciosos antes de llegar a la meta.
La cancelación del Xiaomi 18 Ultra dibuja una paradoja poco habitual en la gama alta. Sobre el papel reunía casi todo lo que hoy sirve para presumir de músculo técnico, pero los costes de producción habrían pesado más que la promesa del producto.
El chip propio iba a ser el centro del teléfono
Kartikey Singh, filtrador que publicó la información en X, situó en el corazón del dispositivo al XRING O3 en lugar del Qualcomm Snapdragon 8 Elite Extreme Gen 6. No era un detalle menor, porque ese procesador representa la siguiente evolución del XRING O1 que Xiaomi ya había llevado al Xiaomi 15S Pro.
Además, el XRING O3 habría superado los cinco millones de puntos en pruebas de rendimiento.
Fabricado por TSMC en 3 nanómetros, el chip apuntaba a una idea muy concreta del teléfono premium actual. Ya no basta con montar una buena cámara o una pantalla llamativa, también cuenta quién diseña el cerebro del dispositivo y hasta dónde puede apretarlo sin depender de terceros.
Ese movimiento conecta con el salto de Xiaomi a chips de 3 nm, una línea que ayuda a entender por qué el XRING O3 iba a tener tanto peso en este modelo. Cuando una marca empuja su procesador propio hacia la gama más alta, no solo cambia una pieza interna, también redefine el equilibrio entre diseño, coste y control tecnológico.
La ficha técnica buscaba impresionar desde la cámara hasta el marco
Junto al procesador aparecía una configuración fotográfica de tres sensores de 200 megapíxeles. La cifra por sí sola ya marca el tono de la apuesta, porque convertir un móvil en una especie de navaja suiza fotográfica obliga a multiplicar sensores, ópticas, espacio interno y disipación.
Tampoco iba a pasar desapercibida la pantalla plana con marcos de alrededor de un milímetro.
En un teléfono así, cada decisión suma presión sobre la factura final. Tres cámaras de 200 megapíxeles, un chip propio de 3 nanómetros y un frontal casi al límite físico forman una combinación atractiva para el escaparate, aunque bastante menos amable cuando toca cuadrar márgenes.
La cancelación deja más preguntas que respuestas
Xiaomi no ha confirmado oficialmente ni la cancelación del Xiaomi 18 Ultra ni los motivos de esa decisión. Esa ausencia de confirmación obliga a tratar el episodio como una filtración con bastante detalle técnico, pero sin la última palabra de la compañía.
Aun así, el dibujo general encaja con otro movimiento que ya asoma en el regreso de la familia MIX. Si la tecnología desarrollada para este móvil termina reapareciendo en un modelo MIX con XRING O3, la historia no sería la de un fracaso técnico, sino la de un trasvase interno hacia un formato distinto.
Ahí está la parte más reveladora del caso. Un terminal que aspiraba a juntar chip propio, tres sensores de 200 megapíxeles y marcos de un milímetro habría caído no por falta de ideas, sino por el precio de convertirlas todas a la vez en producto real.