Xiaomi mete un ventilador real en el REDMI K90 Max y baja 10°C en 100 segundos

"Esto es progreso": Xiaomi defiende un ventilador dentro del móvil

09 de abril de 2026 a las 18:06h
Xiaomi mete un ventilador real en el REDMI K90 Max y baja 10°C en 100 segundos
Xiaomi mete un ventilador real en el REDMI K90 Max y baja 10°C en 100 segundos

Hay algo casi poético en cómo el calor define el límite del rendimiento. No hablo de emociones, sino de grados centígrados. En el interior de un smartphone, especialmente cuando juegas durante horas, las temperaturas pueden dispararse tanto que el dispositivo se ve obligado a frenar su procesador para no dañarse. Es como si el coche más rápido del mundo tuviera un pedal que se hundiera solo cuando más lo necesitas. Pero ahora, Xiaomi parece haber encontrado una solución tan inusual como audaz un ventilador dentro del teléfono. Sí, como los de los ordenadores, pero en miniatura, escondido bajo el cristal y el metal de un dispositivo que promete cambiar las reglas del juego.

Un ventilador en el bolsillo

El REDMI K90 Max, cuya presentación está prevista para este mes, se convierte en el primer smartphone de la historia de Xiaomi en incorporar un sistema de refrigeración activa por aire. No es un disipador pasivo, ni una lámina de grafito, ni siquiera una cámara de vapor. Es un ventilador real, integrado en lo que la compañía describe como una "arquitectura de refrigeración por aire suspendida, totalmente independiente y sin perforar la placa base". La frase suena técnica, pero el mensaje es claro han logrado meter una pieza móvil dentro del teléfono sin sacrificar ni la batería ni la resistencia al agua y al polvo.

Y esa resistencia no es menor. El dispositivo cumple con las certificaciones IP66, IP68 e IP69, lo que significa que puede soportar chorros de agua a presión, inmersiones y hasta limpiezas industriales. Lo cual, si lo piensas, es casi un milagro mover aire desde dentro implica riesgos, pero Xiaomi afirma que el sistema no compromete la integridad del sello interno. Según sus datos, el ventilador reduce la temperatura interna del teléfono en 10°C en solo 100 segundos. No es un dato trivial. Es la diferencia entre un juego fluido y uno que se tira por los suelos en el minuto crucial.

La prueba de fuego dos horas de MOBA

Para demostrarlo, la compañía organizó una prueba directa durante un evento en Beijing, transmitido en streaming. Tres teléfonos, dos horas de juego continuo, ajustes gráficos al máximo, tasa de refresco de 144 Hz y conexión online. El título, según indicaron, era "un MOBA de los grandes" –seguramente una forma elegante de decir *League of Legends Wild Rift* o algo similar–. Los rivales no fueron nombrados, pero se los identificó como "Competidor A" y "Competidor B", lo que añade un aire de combate clandestino a la demostración.

Al final de las dos horas, los datos no dejaron lugar a dudas. El Competidor A, que ya a los 13 minutos marcaba 37°C, terminó rozando los 40°C. El Competidor B se mantuvo algo mejor, con 36,9°C. Pero el REDMI K90 Max cerró la sesión en 34,8°C y, lo más llamativo, sin tirones gráficos. Ninguno. En un mundo donde el rendimiento térmico determina la experiencia, eso no es solo una ventaja técnica es una declaración de intenciones.

El regreso del gaming phone

Hace unos años, los teléfonos para juegos eran una promesa ruidosa más botones, más luces, más potencia. Pero muchos terminaron siendo protuberancias exageradas con vida útil corta. Xiaomi, con su POCO F4 GT de 2022, ya había coqueteado con ese segmento. Ahora, con el K90 Max, parece estar apostando fuerte por recuperar ese nicho. Y no lo hace en solitario. El mercado chino ya ha visto lanzamientos como el iQOO 15 Ultra –presentado antes del Año Nuevo Chino del pasado febrero– o el Honor Win, cuya serie llegó al mercado a finales de 2025. La competencia está viva, y la batalla se libra no solo en gigahercios, sino en grados.

Quizá lo más fascinante no sea que un ventilador funcione en un móvil, sino que, después de años de miniaturización extrema, una solución tan aparentemente rudimentaria –mover aire– pueda marcar la diferencia. En tiempos en los que todo debe ser más delgado, más silencioso, más invisible, Xiaomi ha decidido escuchar el zumbido de un ventilador y decir esto es progreso. Y mientras los demás intentan disipar calor en silencio, ellos lo enfrian a lo grande. En el fondo, no se trata solo de temperatura. Se trata de quién se atreve a romper el molde.

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