Xiaomi Miloco 2.0 deja las reglas fijas y convierte la casa en un agente que razona

Miloco 2.0 usa IA y razonamiento autónomo para gestionar luces, clima y dispositivos del hogar con reconocimiento facial, de postura y rutinas.

19 de junio de 2026 a las 13:46h
Xiaomi Miloco 2.0 deja las reglas fijas y convierte la casa en un agente que razona
Xiaomi Miloco 2.0 deja las reglas fijas y convierte la casa en un agente que razona

La domótica lleva años prometiendo casas inteligentes, pero casi siempre ha funcionado como un tablero de órdenes fijas. Xiaomi quiere mover esa frontera con Miloco 2.0, la segunda versión de Xiaomi Local Copilot, un software de inteligencia artificial para gestionar de forma centralizada los dispositivos conectados del hogar.

Miloco deja atrás las reglas y empieza a razonar

La novedad no está solo en que encienda luces o ajuste aparatos, sino en que la versión 2.0 cambia un sistema de reglas por un agente doméstico con razonamiento autónomo. Xiaomi sostiene que Miloco integra razonamiento avanzado de modelos de lenguaje con percepción multimodal y análisis de datos para interpretar contextos del mundo real a través de la visión y de la inteligencia multimodal.

Detrás del sistema está MiMo, el modelo desarrollado por la propia compañía, y su código fuente ya está publicado íntegramente en GitHub. Ese detalle coloca a Miloco en un terreno poco habitual para el hogar conectado, donde muchas funciones quedan encerradas en plataformas cerradas y apenas dejan ver cómo trabajan.

Ya no necesita scripts manuales.

El hogar reconoce caras, posturas y rutinas cotidianas

Con cámaras y reconocimiento facial y de postura, el software distingue a los miembros de la casa y registra a largo plazo sus preferencias de iluminación, climatización y sistemas audiovisuales. La idea es que una misma vivienda no responda igual a todos, sino que aprenda quién está delante y qué suele necesitar en cada momento.

Esa lógica también entra en escena cuando el propietario llega tarde a casa, porque Miloco 2.0 puede ajustar automáticamente la temperatura y la luz ambiental. Si además se incorporan nuevos dispositivos inteligentes, el sistema adapta por sí mismo los esquemas de integración sin obligar al usuario a rehacer toda la automatización desde cero.

Hace unos meses, durante la demostración en vivo del MWC de Barcelona, la compañía enseñó justamente ese salto desde la reacción mecánica hacia una casa capaz de interpretar escenas. En esa misma línea ya habían aparecido pruebas de un hogar que aprende, donde el énfasis no estaba en el botón, sino en el contexto.

La vigilancia doméstica no solo observa, también actúa

Miloco 2.0 identifica de forma autónoma riesgos como la aproximación de niños a objetos peligrosos, la permanencia de personas mayores en el suelo tras una caída o puertas y ventanas abiertas. A partir de ahí emite alertas por niveles y activa dispositivos para intentar resolver la situación.

Aquí aparece una de las preguntas más delicadas de cualquier casa conectada. Para reconocer una caída, una postura o una presencia no basta con sensores mudos, hace falta una mirada constante del sistema sobre lo que ocurre en las habitaciones.

Xiaomi intenta responder a esa objeción con una apuesta clara por el procesamiento local sin conexión. Las imágenes y los datos de comportamiento se almacenan de forma aislada durante todo el proceso y pueden borrarse con un solo clic, sin necesidad de subir esa información a la nube.

OpenClaw permite instalarlo con una sola línea

Miloco 2.0 se integra de forma nativa en OpenClaw mediante complementos y puede desplegarse en Windows, macOS o Linux con una sola línea de comando. Además, es compatible con Home Assistant, Zigbee, Thread y MQTT para coordinar dispositivos de distintas categorías mediante órdenes en lenguaje natural.

Esa compatibilidad importa porque el hogar conectado suele parecerse menos a un sistema uniforme que a un cajón lleno de piezas distintas. En ese terreno, también resultan útiles antecedentes sobre agentes que ejecutan tareas autónomas, una idea que ahora Xiaomi traslada al salón, la calefacción o las persianas.

El dato más concreto quizá sea el más doméstico de todos. Si una casa puede recordar quién eres, detectar que llegas tarde, vigilar una caída y encender por sí sola la calefacción o la luz adecuada, la automatización deja de parecerse a una lista de órdenes y se parece mucho más a una rutina aprendida.

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