Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Xiaomi ha colocado varias rebajas alrededor de un mismo escaparate, justo cuando prepara una nueva generación de teléfonos flagship y HyperOS 4.
La oferta más agresiva aparece en el REDMI Note 15 Pro 5G. Su versión con 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento tiene un precio oficial de 499,99 euros, pero en PcComponentes baja a 328,88 euros, una diferencia que lo empuja desde la gama alta aspiracional hacia un terreno mucho más cotidiano.
El REDMI Note 15 Pro 5G aprieta por pantalla, cámara y soporte
No llega precisamente ligero de argumentos. Monta una pantalla AMOLED CrystalRes de 6,83 pulgadas con resolución 1,5K, 120 Hz y un brillo de 3.200 nits, además de un procesador MediaTek Dimensity 7400 Ultra de 4 nm.
Ahí entra una de las claves menos vistosas y más útiles del conjunto, porque el teléfono promete seis años de actualizaciones de seguridad. A eso suma una batería de 6.580 mAh con carga de 45 W, cámara principal de 200 MP con OIS, resistencia IP66 e IP68 y altavoces estéreo con Dolby Atmos.
También hay músculo fuera del móvil.
La Redmi Pad 2 Pro juega a convertirse en pantalla principal
La Redmi Pad 2 Pro, con 6 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento, pasa de 300 euros a 227,88 euros. En una categoría donde el tamaño manda, Xiaomi la coloca con panel de 12,1 pulgadas, resolución 2,5K, formato 16:10 y tasa de refresco de 120 Hz.
Debajo de esa superficie trabaja un Snapdragon 7s Gen 4, junto con memoria LPDDR4X y almacenamiento UFS 2.2. El espacio puede ampliarse con microSD hasta 2 TB, un detalle que la acerca tanto al consumo de vídeo como a tareas más largas lejos del enchufe.
Después aparece la otra cifra que ordena el dispositivo, porque la tableta integra una batería de 12.000 mAh con carga rápida de 33 W. Incluso añade carga inversa por cable de 27 W, una función que convierte el aparato en reserva de energía cuando otro equipo empieza a quedarse atrás.
Los relojes de Xiaomi compiten por dos usos distintos
En la muñeca, Xiaomi ha dividido la apuesta entre un modelo más ambicioso y otro más práctico. El Xiaomi Watch S5 de 46 mm salió al mercado hace dos meses por 179,99 euros y ahora cuesta 157 euros en Amazon, mientras que el Redmi Watch 6 NFC se queda en 83,99 euros con su descuento oficial de 50 euros.
El Watch S5 monta una pantalla AMOLED de 1,48 pulgadas con 2.500 nits, caja de acero inoxidable y una batería de 815 mAh que promete hasta 21 días de autonomía. También incorpora más de 150 modos deportivos, GPS de doble frecuencia, mapas sin conexión, resistencia 5 ATM, sensores de frecuencia cardíaca y oxígeno en sangre, HyperOS 3 y control de dispositivos Xiaomi Home.
Mientras tanto, el Redmi Watch 6 NFC se apoya en otra idea de uso, más urbana y más inmediata, como ya ocurre con algunos ajustes de HyperOS ocultos al usuario. Lleva una pantalla AMOLED de 2,07 pulgadas a 60 Hz con 2.000 nits de brillo pico, más de 200 esferas, corona giratoria, segundo botón físico, altavoz, micrófono para llamadas y chip NFC para pagos.
Un altavoz cabe en la mochila y un robot ya decide cómo entrenarse
Por 40,99 euros, el Xiaomi Sound Outdoor ocupa el extremo más sencillo del catálogo.
Su propuesta mezcla resistencia IP67, Bluetooth 5.4 para conectar hasta 100 altavoces simultáneamente, batería de 2.600 mAh con 12 horas de autonomía y una potencia de salida de 30 W con doble radiador pasivo. Es el tipo de producto que no intenta sustituir nada, sino acompañar una terraza, una escapada o una habitación sin pedir demasiadas explicaciones.
Al fondo asoma otra noticia muy distinta y bastante más ambiciosa, relacionada con entrenamiento robótico autónomo. Los robots de Xiaomi ya pueden diseñar su propio entrenamiento sin intervención humana, una idea que contrasta con este escaparate de móviles, relojes, tabletas y altavoces, pero también ayuda a leerlo mejor.
Porque entre un teléfono rebajado a 328,88 euros y una máquina capaz de decidir cómo aprende hay una misma pregunta de fondo. Xiaomi no solo enseña dispositivos con más brillo, más batería o más almacenamiento, también enseña hasta qué punto quiere que su software y sus sistemas empiecen a tomar decisiones por su cuenta.