Xiaomi Smart Band 10 Pro sube a 2.000 nits, añade modo juego y arranca en China por unos 50 euros

La Xiaomi Smart Band 10 Pro ya se vende en China con más brillo, materiales más premium, nuevos sensores de salud y más de 150 modos deportivos.

25 de mayo de 2026 a las 14:21h
Xiaomi Smart Band 10 Pro sube a 2.000 nits, añade modo juego y arranca en China por unos 50 euros
Xiaomi Smart Band 10 Pro sube a 2.000 nits, añade modo juego y arranca en China por unos 50 euros

Xiaomi ha movido una pieza curiosa en su catálogo de pulseras. La Smart Band 10 Pro ya se ha presentado en China y, aunque por ahora solo se vende allí, llega con un planteamiento que no busca tanto crecer en pantalla como apretar en materiales, brillo y funciones deportivas.

La comparación con la generación anterior deja una imagen bastante clara. Ambas montan un panel AMOLED de 1,74 pulgadas con resolución de 480 x 336 píxeles, densidad de 336 ppp y tasa de refresco de 60 Hz. El cambio visible aparece en la luz, porque el brillo máximo sube hasta 2.000 nits frente a los 1.200 nits del modelo anterior.

La nueva pulsera gana en brillo y cambia de piel

Ahí está una de las claves del salto. La Smart Band 10 Pro utiliza una aleación de grado aeronáutico 6M46 y suma incluso una versión cerámica, mientras la Smart Band 9 Pro mantiene una construcción en aluminio.

También hay cambios en el cuerpo, aunque son más discretos de lo que sugiere el nombre. La versión metálica de la nueva pulsera mide 42,84 x 32,16 x 9,7 mm y pesa 21,6 gramos. La cerámica sube a 43,97 x 33,35 x 9,7 mm y 28,7 gramos, frente a los 43,27 x 32,49 x 10,8 mm y 24,5 gramos de la Smart Band 9 Pro.

Dicho de otra forma, Xiaomi no ha apostado por hacerla más aparatosa. La versión metálica resulta algo más fina y ligera que la generación previa, un detalle que en una pulsera se nota cada día, sobre todo cuando uno duerme con ella puesta.

Donde sí cambia de verdad es en los sensores

La Smart Band 10 Pro incorpora un sensor de frecuencia cardíaca con doble grupo de luces y doble fotodiodo, además de un algoritmo propio. A eso añade algoritmo de monitorización del sueño 2.0 y medición de la variabilidad de la frecuencia cardíaca durante la noche.

Ese conjunto apunta a una pulsera más pendiente de lo que ocurre cuando el usuario no mira la pantalla. No solo registra pasos o entrenamientos, también intenta seguir mejor el pulso, el descanso y las variaciones nocturnas del organismo.

En agua, además, mantiene resistencia de 5 ATM como la generación anterior y añade medición de frecuencia cardíaca bajo el agua durante la natación.

El deporte se vuelve más específico y también más raro

Xiaomi ha cargado esta versión con más de 150 modos deportivos y más de 200 esferas. Incluye Bluetooth 5.4, cinco sistemas de posicionamiento, chip de navegación por satélite independiente, comunicación de campo cercano y motor lineal de vibración.

Los cinco sistemas de posicionamiento son Beidou, GPS, GLONASS, Galileo y QZSS. Esa combinación la acerca a usos donde el trazado importa de verdad, como una salida en bici o una carrera, algo que enlaza con el funcionamiento del GPS cuando la precisión depende de varios satélites y del entorno.

Además, suma un modo ciclismo que permite usar el teléfono móvil como ciclocomputador, grabación de vídeos deportivos con datos superpuestos en teléfonos Xiaomi y un modo específico para correr en pista de 400 metros.

Hay un detalle que llama más la atención que cualquier cifra. La Smart Band 10 Pro incorpora un modo juego compatible con más de 400 títulos, capaz de mostrar el estado de la partida, el tiempo de reaparición del personaje y generar informes con frecuencia cardíaca, estrés y emociones.

Es una mezcla poco habitual en una pulsera que nació para contar pasos. Ese giro conecta con la evolución de los wearables hacia dispositivos que intentan medir cada vez más momentos de la vida diaria, también cuando el usuario está sentado frente a una pantalla.

La batería empata en capacidad pero no en todos los escenarios

Sobre el papel, ambos modelos comparten batería de 350 mAh y prometen hasta 21 días de autonomía.

Cuando uno baja al uso concreto, la fotografía cambia. La Smart Band 10 Pro ofrece hasta 15 días en modo normal y hasta ocho días con la pantalla siempre encendida activa, con carga completa en unos 90 minutos. La Smart Band 9 Pro, en cambio, llega hasta 10 días con esa pantalla siempre encendida.

La compatibilidad también cambia. La nueva pulsera funciona con Android 8.0 o superior e iOS 14.0 o superior mediante la aplicación Xiaomi Sports Health, mientras la Smart Band 9 Pro trabaja con Mi Fitness, iOS 12 y Android 8.0 o superior.

El precio deja una comparación incómoda

En China, la Xiaomi Smart Band 10 Pro arranca en 399 yuanes, unos 50 euros al cambio.

La Smart Band 9 Pro figura con un precio de 69,99 euros. La paradoja está ahí, en números muy simples. La nueva generación mejora brillo, materiales y funciones, pero la comparación directa entre mercados deja a la vista que el precio solo cobra sentido completo cuando salga de China y se mida de tú a tú con esos 69,99 euros.

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