16% menos entregas. Tesla cerró 2025 con caída interanual en plena presión china

En 2025, Tesla entregó 1.64 millones de vehículos en todo el mundo. Suena impresionante, pero es un retroceso del 8.6% respecto a los 1.79 millones de 2024.

08 de enero de 2026 a las 06:05h
16% menos entregas. Tesla cerró 2025 con caída interanual en plena presión china
16% menos entregas. Tesla cerró 2025 con caída interanual en plena presión china

Las cifras llegaron como un jarro de agua fría en pleno invierno tecnológico. Tesla entregó 418.227 vehículos en el cuarto trimestre de 2025, una caída del 16% frente a los 495.570 del mismo periodo del año anterior. No es solo un número. Es un síntoma. El gigante de los vehículos eléctricos, que una vez parecía imparable, muestra signos de fatiga en su ritmo de expansión. Y detrás de cada unidad no vendida, hay una historia de competencia, política, cambios regulatorios y decisiones personales de un hombre que sigue siendo su centro de gravedad Elon Musk.

El fin del boom eléctrico

En 2025, Tesla entregó 1.64 millones de vehículos en todo el mundo. Suena impresionante, pero es un retroceso del 8.6% respecto a los 1.79 millones de 2024. Wall Street esperaba 426.000 entregas en el último trimestre. Los analistas, más pesimistas, anticipaban una caída del 15% interanual. Tesla no solo no superó las previsiones, las confirmó con un leve margen negativo.

El Model 3 y el Model Y siguen siendo el corazón del negocio. En el cuarto trimestre, representaron 406.585 entregas, el 97% del total. Los modelos más caros, el S, el X y el Cybertruck, apenas sumaron 11.642 unidades. El Cybertruck, ese vehículo que parecía salido de una película de ciencia ficción, sigue sin despegar. Aunque Tesla anunció más de un millón de reservas tras su debut, la realidad es tozuda la producción es limitada, el precio elevado y el diseño, polarizador. Curiosamente, SpaceX, la empresa espacial de Musk, compró decenas de millones de dólares en Cybertrucks en 2025. ¿Compra corporativa o mensaje simbólico?

La sombra de China

Mientras Tesla se estanca, BYD acelera. En 2025, la firma china superó a Tesla como el mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos, con 2.26 millones de unidades vendidas, un crecimiento del 28%. En Europa, la brecha se agranda. Las matriculaciones de Tesla cayeron un 39% en los primeros 11 meses del año. Las de BYD, en cambio, subieron un 240%. En un continente donde los eléctricos ya representan el 16% de las ventas de autos nuevos, la cuota de mercado se está redefiniendo ante nuestros ojos.

Y no es solo BYD. Empresas como Xiaomi y Geely irrumpen con vehículos inteligentes, conectados y con precios competitivos. China no solo fabrica más vehículos eléctricos. Está definiendo cómo será la movilidad del futuro. Tesla, que una vez lideró la revolución, ahora corre para mantenerse en el pelotón de cabeza.

"La adopción de vehículos eléctricos está creciendo rápidamente en mercados emergentes como Tailandia, Vietnam y Brasil, donde el interés del consumidor podría crear un importante potencial a largo plazo para Tesla, incluso mientras enfrenta una feroz rivalidad de fabricantes chinos." - Analistas de Cannacord Genuity, firma de análisis financiero

El peso de las palabras

Las ventas no solo dependen de la ingeniería o el diseño. También del clima social. Elon Musk, con su influencia creciente en redes sociales, ha convertido su perfil público en un campo de batalla. Sus declaraciones en apoyo al partido alemán AfD, al activista británico Tommy Robinson y su llamado a abolir la Unión Europea han generado rechazo entre consumidores en Europa y Estados Unidos.

El boicot no es masivo, pero sí perceptible. Las redes sociales se llenaron de testimonios de clientes que devolvieron pedidos o cancelaron reservas. No por el coche, sino por el hombre que lo dirige. Tesla ha descubierto que una marca no solo se construye con baterías y software, sino con valores percibidos. Y en un mundo cada vez más consciente, eso pesa.

En noviembre, los accionistas aprobaron un nuevo plan de compensación de 1 billón de dólares para Musk, que le otorga más acciones y mayor control sobre la empresa. La votación llegó tras una advertencia pública si el plan no se aprobaba, Musk dejaría Tesla. La amenaza funcionó. Pero también reveló una dependencia excesiva de una sola figura.

Críticos señalan que el plan no exige a Musk dedicar un tiempo mínimo a Tesla ni limita su actividad política. No hay contrato que le obligue a priorizar la compañía sobre sus otras empresas o sus opiniones públicas. Es un riesgo. Y los mercados, aunque subieron las acciones de Tesla crecieron un 40% en el tercer trimestre y alcanzaron un nuevo récord en diciembre, empiezan a preguntarse ¿quién lidera Tesla, el ingeniero o el provocador?

Más allá del coche

No todo son malas noticias. En el cuarto trimestre de 2025, Tesla desplegó 14.2 gigavatios-hora de productos de almacenamiento de energía, superando su récord anterior de 12.5 GWh. Es un área silenciosa, pero estratégica. Mientras el mundo debate sobre coches, Tesla está construyendo infraestructura para un sistema energético más descentralizado. El futuro, al menos para Tesla, ya no está solo en las carreteras, sino en las baterías de las casas y las plantas solares.

Y Musk sigue prometiendo el mañana. Robotaxis autónomos. Robots humanoides capaces de trabajar en fábricas, cuidar niños, detener crímenes o incluso realizar cirugías. Son visiones que rozan la ciencia ficción. Pero también son señales de que, para Musk, Tesla nunca fue solo una automotriz. Es una apuesta por transformar múltiples capas de la vida humana.

El momento de la verdad

El 28 de enero, Tesla presentará sus resultados financieros del cuarto trimestre. Será el momento en el que los números se conviertan en narrativa. Las entregas bajaron. La competencia crece. El fundador divide opiniones. Pero también hay señales de resiliencia.

El incentivo federal de 7.500 dólares en EE.UU. terminó el 30 de septiembre. Eso adelantó ventas al tercer trimestre, pero también dejó un vacío en el cuarto. La versión más asequible del Model Y, lanzada en octubre, no logró reactivar el impulso esperado. ¿Fue suficiente? ¿O llegó tarde?

Mientras tanto, el mundo sigue electrificándose. Solo que ahora, Tesla no es el único que lleva la corriente.

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