La dependencia de un único proveedor de semiconductores ha dejado de ser una opción viable para AMD. Lisa Su, directora general de AMD, visitó el campus de Samsung en Pyeongtaek durante el mes de marzo para cerrar un acuerdo estratégico que diversificará su cadena de suministro.
Samsung se compromete a fabricar chips de 2 nanómetros para la compañía estadounidense. Esta decisión llega en un momento crítico donde Nvidia y Apple acaparan la mayor parte de la capacidad de producción de nodos avanzados en TSMC. La necesidad de asegurar volumen de producción ha obligado a AMD a buscar alternativas fuera de su fabricante habitual.
Samsung asume la fabricación de los futuros EPYC
Los procesadores destinados a esta nueva línea de producción corresponderían a las familias EPYC Venice y Verano. El modelo Venice integrará núcleos Zen 6C y alcanzará un máximo de 256 núcleos distribuidos en ocho CCD. Por su parte, el EPYC Verano está previsto para 2027 y trabajará en conjunción con las GPU Instinct MI500 en centros de datos especializados en inteligencia artificial.
AMD había anunciado inicialmente la familia EPYC Venice en abril de 2025 con la intención de utilizar el nodo de 2 nm de TSMC. Sin embargo, la saturación de las líneas de producción del fabricante taiwanés ha acelerado este cambio de estrategia. El acuerdo con Samsung se formalizó apenas una semana después de que surgieran filtraciones sobre los intereses de Apple para que Intel y Samsung fabriquen chips avanzados en Estados Unidos.
Los números justifican la expansión industrial
La división de centros de datos de AMD facturó 5.800 millones de dólares en el primer trimestre de 2026. Esta cifra representa un crecimiento del 57 % frente al mismo periodo del año anterior. En conjunto, la compañía cerró ese trimestre con ingresos totales de 10.250 millones de dólares, lo que supone un incremento del 38 % respecto a 2025.
Este impulso financiero permite a AMD asumir los riesgos técnicos asociados a la diversificación. Mantenerse como cliente de TSMC a medio plazo sigue siendo parte del plan, pero la incorporación de Samsung busca garantizar que la demanda no supere la oferta disponible.
El desafío técnico para Samsung es considerable.
El rendimiento por oblea de sus nodos de 2 nm ronda actualmente el 55 %. Este porcentaje se encuentra por debajo del umbral del 60 % necesario para asegurar la rentabilidad industrial. En contraste, el rendimiento de TSMC en la misma tecnología oscila entre el 60 % y el 70 %. Samsung deberá mejorar estos márgenes para cumplir con los estándares de eficiencia que AMD exige para sus procesadores de próxima generación.