Hay anuncios que parecen pensados para un nicho y acaban retratando una estrategia entera. Eso es lo que ocurre con el FlexStrike Wireless Fight Stick, el mando de lucha que Sony enseñó en el State of Play de junio de 2025 y que ahora ya tiene fecha, precio de preventa en México y compañero de estreno.
El periférico llegará el 6 de agosto de 2026, el mismo día en que se pondrá a la venta Marvel Tōkon: Fighting Souls, un juego de lucha cuatro contra cuatro desarrollado por Arc System Works en colaboración con PlayStation Studios y Marvel Games. La coincidencia no parece casual. Sony coloca el hardware justo al lado del software que mejor puede explicar para qué sirve.
Sony acompaña el mando con un juego que reúne a 20 héroes y villanos
Marvel Tōkon: Fighting Souls apuesta por combates de cuatro contra cuatro con 20 personajes del universo Marvel. En la alineación anunciada figuran Spider-Man, Iron Man, Storm, Wolverine y Doctor Doom, una mezcla que convierte el lanzamiento en algo reconocible incluso para quien no sigue de cerca el género de la lucha.
Desde el 12 de junio arrancará la preventa del FlexStrike en México por 4.749 pesos. No es un accesorio pensado para entrar de puntillas en el catálogo. Llega como una pieza de identidad para una escena muy concreta, la de quienes siguen jugando con palanca y botones grandes cuando cada milisegundo cuenta.
El mando busca precisión sin renunciar a la comodidad diaria
FlexStrike, conocido antes como Project Defiant, utiliza conectividad inalámbrica PlayStation Link de ultra baja latencia y también puede funcionar por USB-C con un cable de tres metros. Esa doble vía resuelve una vieja discusión en los periféricos competitivos. La libertad del modo inalámbrico ya no obliga a renunciar a una conexión física cuando el jugador la prefiere.
En la parte frontal monta ocho botones con interruptores mecánicos y una palanca con tres compuertas intercambiables sin herramientas, una cuadrada, una circular y una octagonal. La batería integrada alcanza hasta cuarenta horas de autonomía, una cifra que aleja el dispositivo de la imagen del accesorio que vive siempre enchufado.
También hay detalles menos vistosos y más útiles. La base es antideslizante, el paquete incluye un estuche tipo sling con espacio para la palanca y el mando puede usarse en PlayStation 5 y ordenador. Junto a él, además, puede funcionar un DualSense para navegar por los menús sin tener que cambiar de dispositivo.
Esa idea de convivencia aparece incluso en el adaptador. Un solo adaptador PlayStation Link permite conectar dos mandos FlexStrike al mismo tiempo, un detalle que encaja bien con partidas presenciales, sesiones de entrenamiento compartidas o un simple versus en casa.
PlayStation Link ya no se limita a auriculares y ahora salta al escritorio
La otra novedad presentada por Sony fueron las Pulse Elevate, unas cajas acústicas inalámbricas de escritorio que también entran en el ecosistema PlayStation Link. La compañía intenta que un mismo adaptador sirva para varios tipos de audio, desde auriculares hasta altavoces, una dirección que ya asomaba en fallos recientes del audio espacial cuando la experiencia depende cada vez más del software y de la transmisión inalámbrica.
Estas Pulse Elevate incorporan drivers magnéticos planos y un subwoofer integrado en cada unidad. En la caja derecha añaden un micrófono con reducción de ruido por inteligencia artificial, de modo que el escritorio deja de ser solo un lugar para escuchar y pasa a funcionar también como punto de conversación, juego y trabajo.
Además de PlayStation Link, el sistema incluye Bluetooth para teléfonos inteligentes y PlayStation Portal, y ofrece compatibilidad con PlayStation 5, ordenador y Mac. Los altavoces pueden usarse en modo escritorio con bases de carga o en modo portátil con batería propia, algo poco habitual en un formato que normalmente obliga a elegir entre movilidad o instalación fija.
Ahora bien, Sony ha dejado una ausencia nada menor sobre la mesa. Las Pulse Elevate todavía no tienen ni precio ni fecha de disponibilidad confirmados, aunque sí se conocen sus dos acabados, Negro Medianoche y Blanco. En un anuncio cargado de especificaciones, ese hueco dice casi tanto como las cifras.
Al final, el movimiento resulta más amplio que el lanzamiento de un simple arcade stick o de unos altavoces nuevos. PlayStation Link aspira a ordenar mandos, auriculares intrauditivos, auriculares tradicionales y altavoces bajo un único adaptador, una lógica de integración que recuerda a sistemas de respuesta de baja latencia donde la coordinación entre piezas importa tanto como cada componente por separado.
Y ahí aparece la contradicción más interesante del anuncio. El producto con fecha cerrada, precio y preventa es el mando pensado para un público muy concreto, mientras que los altavoces llamados a ensanchar ese ecosistema siguen sin calendario. Sony ha puesto primero sobre la mesa el accesorio más especializado y lo ha hecho junto a un juego de 20 personajes de Marvel, quizá la forma más directa de volver legible un hardware que, fuera de la lucha, muchos jugadores ni siquiera sabían que estaban esperando.