Protección de fuentes: ni periodistas ni bloggers

por mmeida el 28/06/2005

en Blogs,comunicación

Press

Muchos recordarán el caso de Apple contra la blogosfera o, para ser más rigurosos, la demanda de Apple contra tres bitácoras (ThinkSecret, AppleInsider y PowerPage) por divulgación de secreto empresarial. Fue un asunto judicial que generó ríos de bytes en la comunidad porque, se decía, vendría a determinar si se le reconocía a los bloggers el derecho a la protección de fuentes o, lo que para muchos era lo mismo, si se le reconocía a los bloggers los mismo derechos que a los periodistas. Vamos, que si los bloggers eran periodistas también.

Uno de los puntos culminantes de aquel proceso fue el protagonizado por el juez James Kleinberg, quien, en una vista preliminar, dictaminó que la denuncia de Apple era legítima, y que las leyes californianas de protección de prensa no eran extensibles a la blogosfera. Poco después, el propio Kleinberg daba marcha atrás, corrigiéndose a sí mismo, y dictaminaba que, sin entrar en las leyes de protección de prensa, el derecho de Apple a proteger sus secretos de fabricación pesaba más que el derecho a la información y el derecho de los bloggers a publicarlo. Es decir, que la protección de fuentes en este caso no era aplicable ni a bloggers ni a periodistas.

Esta importante reinterpretación del caso me llevó, a contracorriente de lo que se postulaba por entonces en la blogosfera, a escribir un post en el que interpretaba que, efectivamente, el juez Kleinberg acababa de igualar a bloggers y periodistas en sus derechos, es decir, los consideraba igual… pero en lo malo. Es decir, que casi estábamos ante una victoria de quienes abogan por una identidad weblogs-periodismo, pero en cualquier caso una victoria pírrica.

Ahora, el Supremo de Estados Unidos viene a confirmar mi tesis, denegando el derecho a la protección de fuentes a dos periodistas inmersos en una investigación que derivó en la publicación de la identidad de una agente de la CIA. Y no es el único caso: otro periodista, Jim Taricani, ha sido condenado también por el mismo motivo. Tanto bloggers como periodistas estarán obligados a revelar sus fuentes siempre y cuando la Justicia lo considere oportuno, es decir que, en la práctica, el derecho al secreto profesional en el periodismo comienza a ser papel mojado (en la blogosfera, incluso más, ya que nunca le fue reconocido). Y eso es grave, muy grave para la libertad de información, como ya se ha apresurado a denunciar Reporteros sin Fronteras.

Este caso es muy interesante y requiere una atenta lectura pues, efectivamente, hay rasgos que pudieran considerarse delictivos y otros que no. Sorprende, por ejemplo, que no se haya procesado a Robert Novak, columnista progubernamental que fue quien reveló la identidad de la agente Valerie Plame, supuestamente dentro de una campaña de acoso de Bush contra aquellos que criticaban la guerra de Irak, y sí a estos dos periodistas, Matthew Cooper (Time) y Judith Miller (The New York Times), que se limitaron a continuar las investigaciones y, en el caso de Miller, sin siquiera nombrar a la agente.

Pero ésta es otra historia. Una historia de periodistas, y no de la blogosfera… ¿o sí? Bloggers, periodistas, bloggers-periodistas… ¡Qué más da! Es la libertad de información en cualquiera de sus ámbitos lo que realmente está en juego. Y no las etiquetas.

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{ 5 comentarios }

Misósofos Junio 29, 2005 en 14:50

Veo lógico que Apple esté interesada en que no se divulguen por ahí sus secretos; si bien esto a veces se hace a drede (no estoy diciendo que sea el caso), para promocionar un producto que estará en el mercado dentro de poco.
La cuestión es que de lo que deberían más bien preocuparse es de que no se filtre la información, porque una vez filtrada, ya es libre.

Pande Junio 29, 2005 en 16:30

Ssupongo que tiene que haber algún tipo de protección para los “secretos industriales”.

Al margen:
Manuel: ¿como puedo hacer para que el texto “rodee” la imagen (como en este post) y que no coja la imagen como una línea?.

mmeida Junio 29, 2005 en 17:38

Pande, la protección de los secretos industriales es asunto interno de la empresa y no se logra ‘empapelando’ periodistas.
Y sobre lo de la imagen, tienes que añadir a la etiqueta la orden align=”right” hspace=”x” vspace=”y”, donde ‘x’ e ‘y’ es la distancia de separación que quieres entre el texto y la imagen.

Un saludo.

ricgalbla Junio 30, 2005 en 08:42

Las libertades de información y de expresión son derechos reconocidos por la Constitución a todos los ciudadanos. Eso no significa que todo el que ejerza esos derechos sea periodista (igual que el que ayuda a su hijo a hacer las tareas del colegio no tiene por qué ser pedagogo). La función del periodista es administrar el derecho a la información de los ciudadanos a través de los medios de comunicación. A diferencia de un blogger, el periodista es un profesional de la información (o, al menos, eso se espera de él), con todo lo que ello implica. Sin embargo, debido a los intereses empresariales de los medios de comunicación, en muchas ocasiones los periodistas no podemos ejercer la libertad de información en determinados temas que no le interesan a los medios por su línea editorial o por esos mismos intereses empresariales. Ahí es donde entran en juego los bloggers, cuya función debe ser informar de todo lo que quieran, pero especialmente de aquéllo de lo que no se ocupan los medios.

cookk Noviembre 19, 2005 en 04:29

Las libertades de información y de expresión son derechos reconocidos por la Constitución a todos los ciudadanos. Eso no significa que todo el que ejerza esos derechos sea periodista (igual que el que ayuda a su hijo a hacer las tareas del colegio no tiene por qué ser pedagogo).

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