Cuando no se entiende nada, es imposible realizar un análisis con un mínimo de rigor. Noticiasdot publica un artículo de Ángel Cortés (0 puntos, provocación. Por cierto, felicidades a Barrapunto por los 7 años) en el que vaticina la enésima muerte de la blogosfera y en esta ocasión nada menos que bajo la guillotina de MySpace.

Bajo un título inolvidable, ‘Adios Blogosfera, adiós’, y un sumario digno del mismísimo Rappel (“La llamada “Web 2.0″ ya tiene un nuevo héroe, Myspace y las comunidades sociales… la blogosfera ha pasado a la historia”), el autor dibuja un panorama en el que las churras pastan plácidamente con las merinas para acabar todas en un cóctel romanof 2.0 de aires apocalípticos, es decir un potaje impresionante de ideas inconexas en un planteamiento que se resuelve con igual o peor éxito: ante la encrucijada de las nuevas herramientas de comunicación, nada mejor que matar a unas e inmortalizar otras, ignorante quizá de que es preciso algo más que un artículo pseudoevangélico para ejercer de paraprofeta de esta u otra ‘religión’.

¿Argumentos? Sinceramente, no he encontrado ninguno, aunque igual puede valer esto:

“A diferencia de la blogosfera, los “Spaces” son mundos “cerrados”, comunidades de usuarios que comparten amistad o gustos parecidos. Su vehículo de comunicación son en la versión MSN, el messenger, y les importa un rábano ser considerados como pioneros de alguna nueva revolución…”

o esto:

“Si en España, MSN Spaces arrasa con más de tres millones de bitácoras alojadas… MYSpace.com mantiene en los EEUU una comunidad de más de 70 millones de usuarios”.

¿Conocimiento de la materia? Vaya un botón de muestra:

“la blogosfera no ha conseguido arrancar. Salvo muy escasas excepciones, sus contenidos apenas le interesan (en su conjunto) a un 1,5% de la población online y las más populares son aquellas nacidas con una clara vocación empresarial… lejos del original espíritu que las vio nacer”.

¿Virtudes de MySpace frente a la blogosfera?

“Comparten, discuten y hablan de los estudios, música, deporte y sexo, principalmente. Sus usuarios son mayoritariamente adolescentes y la blogosfera les “tiene sin cuidado”. Sencillamente no les interesa”.

El autor naufraga, y son sumo placer según se deduce del texto, por desconocer o despreciar algunos aspectos básicos fundamentales para el debate:

1. MySpace es un portal que aloja comunidades de usuarios como extensión del Messenger que sólo cabría comparar con servicios similares.

2. El hecho de que MySpace incluya blogs dentro de su oferta no va en contra de la blogosfera, sino todo lo contrario: por un lado la enriquece y por otro lado admite que su propuesta resula indispensable para mantener una comunidad de esta u otras características.

3. La muerte de la blogosfera queda bien reflejada en herramientas como Technorati, donde el número de muertos vivientes se duplica cada cinco meses y medio.

4. Si el factor cuantitativo determina la extremaunción de algo, debemos decir entonces que la blogosfera nació muerta: en ningún momento ha podido competir con los chats, los foros o las búsquedas de Google. Tampoco me consta que se haya intentado o que sea ése su objetivo.

5. La blogosfera no es nada, es decir es tan sólo el nombre que damos al conjunto de bloggers y bitácoras que existen en el mundo. Es tan diversa y divergente como cada uno de sus actores. Los blogs son herramientas que han abierto nuevas posibilidades de comunicación. Como ya digo, el hecho de que MySpace los haya incorporado a su oferta es una muestra más de la alta consideración de la que gozan. Y no de lo contrario.

6. ¿Que MySpace albergue en la actualidad una de las comunidades de bloggers más numerosa y activa del planeta? Cojonudo. Necesitamos muchas más así. ¿Que eso suponga el fin de la blogosfera? Sí, del mismo modo que el nacimiento de múltiples partidos políticos acabó con la democracia.

7. ¿Que el autor confunde ‘blogosfera’ con algún blogger, algún grupo de bloggers o alguna corriente de blogging en especial? Puede que ahí resida el problema. ¿Que la confunda con una especie de organización secreta que maneja hilos en la sombra y proyecta dominar el mundo mundial? Tendría que hacerse mirar lo suyo.

8. El autor ignora también que Internet es, básicamente, información y comunicación. Y que al internauta se las trae al pairo que lo que busca se encuentre en un blog, en un foro, en un portal, en una music store o en el Emule. Así que mientras se produzcan contenidos interesantes, útiles o atractivos ni la blogosfera ni MySpace sucumbirán.

9. El autor ignora igualmente que MySpace es un portal controlado y sujeto a normas muy concretas. La blogosfera, en cambio, es completamente libre, sin más cortapisas que las que cada blogger quiera asumir.

10. El artículo se mueve en todo momento en clave de ‘moda’, y así es imposible intentar establecer ningún análisis medianamente serio:

“Y es que aquellos que se han dado cuenta de por donde van los tiros ya son conscientes de que su momento de gloria ya ha pasado y que ahora son los MySpaces y MSNSpaces, entre otros, los fenómenos de moda y a los que hay que prestar atención”

11. Y, por último, el autor no ha aprendido algo fundamental (tanto en la Red como en la vida): no se construye destruyendo porque esos cimientos nacen ya podridos. Los blogs no acabaron con los foros, ni los foros con las páginas personales, ni éstas con los buscadores, ni los buscadores han podido con la mensajería instantánea, ni la mensajería instantánea con el correo electrónico…

En una plataforma global abierta, libre y dinámica como la Red, en la que cada día surgen miles de iniciativas, servicios, ideas y herramientas, sólo los muy imbéciles o muy quemados pueden ir por ahí sepultando propuestas. Y, a lo mejor, es eso, que el autor odia la blogosfera. Coñe, pues entonces simplemente bastaría con un “Me cago en tos los blogs”. Así se ahorraría esfuerzos y todos lo entenderíamos mucho mejor.

Por cierto, el final resulta de lo más desconcertante, muestra de la solidez argumental del opinador. Allí pasa en un tris tras del finiquito de la blogosfera al ‘a lo mojor’. Él mismo se pregunta y se responde:

“¿Desaparecerán los weblogs?

Ni si ni no ni todo lo contrario”.

Nosotros lo dejamos ya.

Vía: Bitacoras.com

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