Boing Boing publica un comentario de Ben Lehman, un geek diseñador de videojuegos aficionado residente en Shangai, en el que se ofrecen algunas claves sobre el funcionamiento de la censura digital china.

Lehman, que ha vivido en sus carnes las restricciones, viéndose en la obligación de abandonar su bitácora en Blogger para abrir otra con WordPress en el servidor de un amigo (no hay mal que por bien no venga), revela aspectos hasta ahora desconocidos de vital importancia para conocer los entresijos de la cruzada china conta la Red y para comprender por qué las versiones que nos llegan son tan dispares sobre si esta o aquella web ha sido o no censurada, o sobre si este o aquel servicio ha dejado de funcionar.

La explicación es tan ‘sencilla’ como convincente: como en toda dictadura, finalmente son los comisarios políticos locales los que imponen su ley.

A continuación traduzco de forma libre los pasajes que me han parecido más relevantes:

“Lo que la mayoría de los extranjeros desconoce es que la censura es ejercida distrito a distrito. Hay sitios a los que puedo conectarme desde mi barrio en Shanghai a los que no puedo conectarme desde una cafetería del centro. De la misma manera, según nos movemos por provincias o condados encontramos nuevos listados de sitios censurados. Blogspot es inaccesible en la mayor parte del país, pero está disponible en el Shandong rural. Google y Gmail están disponibles en la mayor parte de sitios … hasta que el ‘comisario’ del barrio se levanta con el pie izquierdo de la cama y decide ‘apagarlos’ durante una semana. ¡En algunas partes del país a todo lo que usted puede acceder es a QQ y sina.com – ni siquiera puede visitar la página oficial del Gob ierno!”

“( Desde luego, el acceso a algunos sitios -como el observatorio de derechos humanos o el departamento de Estado de EEUU- son inaccesibles por mandato del Gobierno. Pero el resto es bastante flexible.)

Lo más irritante de esto no es la censura (aprender a sortear el ‘cortafuegos’ es sencillo – es aún menos eficaz que la Gran Muralla China construida para impedir el paso de la influencia extranjera), sino el hecho que la mayor parte de chinos ni siquiera sabe que existe. Casi nadie con el que he hablado de esto entiende realmente qué pasa con la censura gubernamental – solamente saben que Internet tiene cada día muchos más ‘eslabones muertos’, pero si esto es a lo que usted está acostumbrado, no hay ninguna razón para esperar otra cosa.

Muchos extranjeros ven China como una nación monolítica, pero el Gobierno central ejerce, en realidad, muy poco control directo. La mayor parte de las cosas (incluyendo la censura) están completamente en manos de los funcionarios locales”.

Share