La noticia, en realidad, es que Ramoncín deja la Junta Directiva de la SGAE ¡después de 20 años! (“creo que es bueno limitar los cargos”, dice, pues ya le vale), pero como ese aspecto en realidad me resulta irrelevante (ni sigo la vida de Ramoncín ni la SGAE va a cambiar por su marcha), me quedo con su empecinamiento y remarcado desprecio hacia los usuarios:

“En una entrevista realizada en el programa Autor Autor y recogida por Europa Press, Ramoncín deja clara su intención de seguir enfrentándose a todos los piratas: los de la calle y los de Internet”.

Temblad, muchachos, que llega el Capitán Araña.

Entre las perlas del artículo publicado en Terra, me quedo con ésta, en la que el entrevistado admite estar al margen de los tiempos que corren e insiste en criticar el libre derecho de los ciudadanos al acceso a la cultura, acusándolos de querer tenerlo todo, después de codirigir durante dos décadas una entidad caracterizada, precisamente, por un desmedido afán de recaudación:

“El problema no es del que se agacha a por un disco en el top manta, la gente hace lo que cree que puede hacer. Me dan pena porque es un problema de cultura. Ahora hay una gente que no sabe quien toca, que lo que quieren es tener 700.000 canciones el móvil, tener y tener. Si hay alguien que cree que en la pantallita de un móvil se puede ver Spiderman III, esa no es mi cultura”.

Y lo mejor, o peor (según se mire): anuncia nueva disco… y nos sorprende arremetiendo contra aquellos que “están vendidos a la industria, al negocio y a las emisoras”. ¿¿¿!!! ¿Es que acaso hay dos Ramocines en uno? Que me aspen:

“Hay un star system que funciona, pero o vendes mucho o no vendes nada. Yo veo mucha gente con aspecto de auténticos y luego están vendidos a la industria, al negocio y a las emisoras. No se trata de lo que pareces, sino de lo que eres”.

Pues eso mismo digo yo.

Share