La SGAE creó una red empresarial que beneficia a los altos directivos’ es probablemente el título del día en los ámbitos internautas, económicos y culturales españoles. Lo había recibido por correo vía Google Alerts, pero al intentar acceder a la información pinchando el enlace resultaba que era sólo para suscriptores (sale publicada en la versión de papel). Así que decidí esperar a que fuese liberada o alguien reprodujera el texto del artículo en la web, y eso es justo lo que ha hecho la Asociación de Internautas.

El artículo no tiene desperdicio y de él se desprende la evidencia de que el carácter no lucrativo de la sociedad es más bien relativo y que, a pesar de su cruzada anti Internet, lleva años diseñando un plan para hacer negocias en la Red:

“La SGAE, la gestora de derechos de autor, no tiene ánimo de lucro, según sus estatutos, pero es propietaria al cien por cien de SDAE, antes una división de SGAE y hoy una sociedad limitada que debe el 99 por ciento de su facturación a la SGAE, según las propias cuentas anuales de SDAE presentadas ante el registro mercantil.

Tenga o no ánimo de lucro, SDAE siempre está en pérdidas. Tanto que en 2004 entró en quiebra técnica, según el informe de auditoría de aquel ejercicio, consultado por elEconomista. ¿Quién puede acudir en su ayuda? Su único accionista, la SGAE. Ésta, que cruza los dedos ante la palabra Internet cuando está en público por las descargas de contenidos mediante sistemas de compartición de archivos (eMule, Kazaa, etc.), lleva años preparándose para hacer negocio en la Red. Ha creado una sociedad tecnológica, portales de venta de contenidos, sistemas de protección de copia privada (DRM) listos para ser comercializados en otros países y lucrarse con ellos (Sistema Argos, por ejemplo)”.

Con estas premisas, y si finalmente la información no es desmentida, supongo que el Gobierno tomará las medidas pertinentes y dejará de considerala interlocutor válido en asuntos que afectan al interés general. Supongo también que los socios exigirán explicaciones y, si procede, un cambio radical en su organización.

Pueden leer el artículo completo en la web de la AI. La reacción en la Red no se ha hecho esperar: Menéame, Mipasado, David Bravo

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