El nuevo Boing Boing

¿Puede un blog vivir sin comentarios? ¿Por cuánto tiempo? La primera de las preguntas continúa aún hoy día en el aire y es carnaza de múltiples debates. ¿Puede una web denominarse ‘blog’ eludiendo la opinión de los lectores? A la segunda pregunta de entrada, la del tiempo, acaba de responder el equipo de Boing Boing en primera persona: en su caso, justo cuatro añitos desde que en septiembre de 2003 decidiera cerrarlos sin mayor explicación a los usuarios. En España, el caso más llamativo, por no decir el único, ha sido el de Microsiervos.

La vuelta del feedback al weblog colectivo de Cory Doctorow, Mark Frauenfelder, Xeni Jardin, David Pescovitz y John Battelle se produce junto a un ligero rediseño de plantilla y logotipo y el nacimiento de un apartado específico para tecnología (bbGadgets) a cargo del ex Gizmodo Joel Johnson. No sabemos si realmente la ausencia de comentarios ha afectado en algo al tráfico del blog, pero esta reacción me hace pensar que sí, que eso y un cierto aire de suficiencia en un medio que se transforma y arroja tantas cosas buenas y útiles a la vez como es Internet, es lo que realmente ha provocado esta importante reestructuración-reconversión. En una Red cada vez más viva y volcada hacia la conversación y la interacción social, las plataformas unilaterales corren un notable riesgo de quedar relegadas en las preferencias de los usuarios. Por muy buenas o populares que sean o hayan sido.

Es muy posible que en 2003 cerrar los comentarios no supusiera mayor problema para un blog cargado de buenas ideas y contenidos. Sin embargo, hoy día el reto se me antoja casi imposible a medio plazo. Por otro lado, hay que recordar que Boing Boing fue también reticente a la incorporación de publicidad en sus páginas hasta que comenzaron a aceptarla en 2004 (“algo que nos ayude a pagar el ancho de banda”, según Battelle), para posteriormente incluirla también en sus feeds (2005). Si el mundo lo es, ¿por qué no iba a ser la Red también un mar de contradicciones?

Al hilo de esto, hay que señalar (vía Abadía Digital) que otro de los sitios más populares de la blogosfera anglosajona, Digg, ha experimentado también un cambio de look, en este caso mucho menos trascendente. La novedad reside en un mayor protagonismo del contenido multimedia y algunos ajustes en el menú y la publicidad.

¿Cambiará algo Mangas Verdes en breve? Tentado estoy.

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