“Según este centro, en numerosas ocasiones la entidad tiene dificultades para localizar a los autores que no sean sus socios y no pueden hacerles llegar el dinero recaudado por sus derechos. En concreto, el año que viene un total de 20 millones de euros de escritores a los que CEDRO no encuentra pasarán a las arcas de esta entidad”.

Llego a esta joya publicada en ‘El Economista’ (acceso de pago) vía diariocritico.com. En resumen, Cedro (la SGAE de los escritores), uno de cuyos principales objetivos es recaudar los beneficios económicos derivados de los derechos de autor en el sector de las letras se embolsará directamente 20 millones de euros de los creadores (además de los que ya se embolsa por conceptos como gastos de administración) argumentando que le es imposible localizarlos (¿es muy difícil localizar a un escritor con obra publicada y comercializada?). Vamos, que tienen que estar al loro los escritores para que esas ganancias que, en teoría, se generan en su nombre no acaben en las cuentas de aquellos que dicen defenderlos y velar por su bien.

Para estos viajes, en los que las sociedades de gestión se lo guisan y se lo comen tan alegremente, desde luego que son perfectamente prescindibles las alforjas de los derechos de autor. Si no hay ‘impuesto’ nadie podrá quedárselo, y al autor le dará exactamente igual. Bueno, mejorará, ya que su obra será más barata y libre, y podrá llegar a mucha más gente ganando lo mismo o puede que más. Aunque recuerden, los malos y delincuentes son los usuarios que copian o se bajan una obra de la Red.

Yo, como autor literario de esos que tienen obras con ISBN y todo, ya les he mandado un correo preguntando cuánto han recaudado por ella y poniéndome a su disposición para facilitarles una cuenta bancaria en la que realizar el ingreso. Para que no digan que estoy en paradero desconocido. Que no lo estoy (creo).

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