Así de sencillo. De un plumazo, un ‘simple’ estudio (que nos recuerda a otros anteriores), se desmonta todo el castillo de naipes de los fundamentalistas del copyright. Nos llega de Canadá, y lo deja más bien clarito: los usuarios de P2P no sólo no contribuyen a la ‘ruina’ de la industria musical dejando de comprar, sino que muy al contrario, son los que, a la postre, más se rascan el bolsillo a la hora de comprar música:

“- When assessing the P2P downloading population, there was “a strong positive relationship between P2P file sharing and CD purchasing. That is, among Canadians actually engaged in it, P2P file sharing increases CD purchases.” The study estimates that one additional P2P download per month increases music purchasing by 0.44 CDs per year.

– When viewed in the aggreggate (ie. the entire Canadian population), there is no direct relationship between P2P file sharing and CD purchases in Canada. According to the study authors, “the analysis of the entire Canadian population does not uncover either a positive or negative relationship between the number of files downloaded from P2P networks and CDs purchased. That is, we find no direct evidence to suggest that the net effect of P2P file sharing on CD purchasing is either positive or negative for Canada as a whole”.


Traducción algo libre:

“- Al estudiar la comunidad P2P se reflejaba “una fuerte relación positiva entre compartir archivos P2P y la compra de CD. Es decir, que entre los usuarios canadienses de P2P, compartir archivos incrementa la venta de CD”. El estudio estima que una descarga puntual de P2P al mes aumenta en 0,44 CD por año la compra de música.

– Cuando se estudió a nivel global (toda la población canadiense), el estudio reflejó que no hay relación directa entre compartir archivos P2P y la compra de CD. Según los autores del estudio, el análisis determina que “entre el total de la población canadiense no había una relación, ni positiva ni negativa, entre la descarga de archivos y la compra de CD. Es decir, que no se encuentra ninguna evidencia directa de que compartir archivos afecte, directa o indirectamente, al mercado de la música”.

Vía: Boing Boing

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