“Lo que a mí me parece más interesante es que a las discográficas chinas este problema les suena a inglés. Ellos publican los discos sabiendo que cada copia que vendan va a ser duplicada y distribuida alternativamente. De hecho, saben que van a perder dinero con su publicación, pero también saben que eso desembocará en conciertos llenos, en fans con camisetas y posters… y realizan un contrato con los músicos en el que se comprometen a publicar un disco de calidad a cambio de llevarse una parte del dinero generado por las giras y el merchandising. A la larga, son los primeros en beneficiarse del pirateo”.

Más en ‘Las copias (piratas) y la industria musical (china)‘ (Malos Tiempos para la Lírica).

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