Moderando

El Blog Herald ha publicado un interesante y oportuno artículo acerca de cómo evitar broncas en tu blog, entendiendo por ‘broncas’ no el debate, desde luego, sino el escenario de patio de vecinos en que a veces se convierten los comentarios en determinados posts, con descalificaciones, insultos y demás. Las reflexiones del post me han parecido tan interesantes que he decidido aprovechar la traducción libre que tenía entre manos para reconvertirlo en uno de esos clásicos listados de consejos que pueblan la blogosfera, aportando algunas reflexiones de mi cosecha. Éstos son los 7 consejos para evitar broncas en tu blog:

1. Haz el amor, no la guerra. La máxima es bien sencilla: tú eres el responsable de tu blog y, por tanto, el que ha de poner todo de su parte para evitar que las discusiones degeneren en peleas. No sólo has de saber detectar los conflictos o aquello que los pueda desencadenar, sino que tendrás que hacer gala de una gran habilidad para poder reconducirlos.

2.- Ignora a los trolls. Efectivamente, hay gente que parece disfrutar intentando romper la conversación, formulando ataques personales contra los usuarios o el autor, o llevando el hilo del debate hacia terrenos que nada tienen que ver con el tema del post o de la discusión. En todos los barrios hay matones y graciosillos. Como en la vida real, lo mejor es ignorarlos.

3.- No todos los críticos son trolls. La mayor parte de las reacciones negativas hacia un post vendrá de gente que te ha entendido mal. En eso caso, haz de hacer todo lo posible por explicarte, dejar muy claro qué es lo que quieres decir, o por lo menos intentarlo.

4.- Sé flexible. No rechaces las críticas porque sí. ¿Y qué pasa con la gente que sí te entiende, pero se siente ofendida o discrepa abiertamente? Esta gente, una vez se calma, puede ser muy valiosa para ti: te aporta otra visión de las cosas y puede ayudarte a reflexionar e, incluso, a cambiar tus opiniones.

5.- Piensa lo que escribes y escribe lo que piensas. Si realmente estás convencido de lo que has escrito y las opiniones contrarias no te convencen, entonces defiende tu criterio con todas las armas a tu alcance. No se trata plantear una batalla, pero si la batalla se presenta, haz de estar preparado. En el ámbito de las ideas, evidentemente. Ármate de argumentos y haz gala de todo tu poder de convicción. Ten en cuenta que un solo insulto puede echar por tierra todos tus argumentos.

6.- No te tomes las críticas como algo personal. Repetimos: la discusión debe atenerse al contenido de lo publicado y mantenerse en el ámbito de las ideas, de las opiniones. No te tomes ninguna crítica como algo personal, y si alguien te insulta, no entres al trapo.

7.- Si no hay más remedio, haz uso de la moderación. Si, a pesar de lo dicho en el apartado anterior, algún comentarista insiste en el insulto y la descalificación, entonces está claro qué es lo que busca y qué es lo que aporta. Puedes optar por ignorarlo, pero inevitablemente va a afectar al resto de usuarios. En esos casos, no tengo la menor duda, haz uso de las herramientas de moderación. Que para algo van incluidas en todos los cms. Igualmente, te puede venir muy bien un plugin tipo Comment Policy, o cualquier fórmula de aceptación de condiciones de participación, para que los usuarios sepan qué es lo que esperas de tus comentaristas y decidan libremente si participar o no.

Y, antes de que comiencen a llegarme comentarios del tipo #2 o #7 en plan ‘aplícate el cuento’, y a mí me dé por violar el punto #6, confieso abiertamente haber caído alguna vez en más de un error de los arriba señalados. Nadie es perfecto, y menos yo y mis circunstancias. Será por eso que me encanta aprender. Pero, independientemente, de que tú o yo cumplamos más o menos la totalidad de estos postulados, me parecen de una gran sensatez y utilidad para hacer de nuestros blogs esos espacios de reflexión y debate libres y sosegados que todos queremos.

Como siempre, si se te ocurre algo que podamos añadir, ahí están los comentarios.

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