Exgae

Me ha parecido muy interesante esta iniciativa que he descubierto vía Compartir es Bueno. Se trata de EXGAE, un asesoría que, aunque se define como antiSGAE, es en realidad mucho más que eso. Ciertamente la SGAE ocupa un lugar destacado dentro de los servicios y las herramientas que se ofrecen, pero esto viene derivado del ámbito en el que irrumpe: el de los derechos de autor en España. Bastante más amplio que lo que abarca la SGAE pero, ciertamente, imposible de abordarlo sin tenerla en cuenta.

EXGAE se presenta como una propuesta de numerosas entidades e individuos, 20 cuento ahora mismo, más 5 colaboradores y una plantilla de tres servicios jurídicos, entre los que se encuentra el conocido abogado y blogger David Bravo. Las consultas cuestan 10 euros, pero se ofrecen herramientas e información (no te la pierdas) online para que se puedan resolver dudas y problemas usuales sin necesidad de recurrir a los servicios profesionales de pago. La sede está localizada en Barcelona y la presentación oficial será el 14 de mayo en dicha ciudad. El sitio está ahora mismo en construcción, aunque se pretende que esté finalizado el día de la presentación.

Su filosofía es la de la apuesta por la cultura libre, entendida ésta como una adaptación de los derechos de autor a las nueva sensibilidades, las nuevas tecnologías y a las nuevas conquistas sociales en esta materia, con beligerancia expresa hacia la SGAE y el resto de sociedades gestoras de derechos de autor basadas en la defensa de bolsillo de unos pocos en contra de la propia creación, la propia cultura y el propio interés general. Sus ‘clientes’: comercios, autores, artistas, ciudadanos y productores.

Desde aquí saludamos el proyecto, al que apoyamos encantados. Tal y como luce en su página principal:

“La EXGAE se abre con la voluntad de canalizar la popular y justificada hostilidad hacía estas entidades, dotarla de herramientas artísticas, legales y apostar por su fin. La EXGAE apuesta, juntamente con la gran mayoría de la sociedad civil, por otras formas de circulación de la cultura”.

Una mala noticia para nuestro amigo, el señor feo.

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