Muy pesimista se ha mostrado Julio Alonso tras concluir el juicio derivado de la denuncia de la SGAE. Él mismo lo cuenta en Merodeando:

“El juicio no ha ido excesivamente bien. Contra lo que era previsible, el ministerio fiscal se ha manifestado a favor de la demanda. Digo que contra lo previsible porque la postura de la fiscalía de Madrid es, en general, claramente favorable a nuestras tesis. El abogado de la SGAE ha intentado hacer ver que yo soy responsable de todo lo que se publica en mi blog, sea o no el autor, simplemente porque tengo los mecanismos y herramientas necesarios para borrar o modificar los comentarios. Javier Maestre, mi abogado, ha defendido que se trata de un blog personal, no de un medio de comunicación y que por lo tanto no cabe aplicar la ley de prensa de Franco, como pretende la SGAE, sino la LSSI; que la responsabilidad de los comentarios es de sus autores (sobre cuya identidad ni siquiera ha preguntado la SGAE) y que, en cualquier caso, el tono del post es claramente informativo y no injurioso”.


El fallo, en unos días. Esperemos que no se cumplan los malos augurios y prevalezca la sensatez. Recuerda que en este caso está en juego la responsabilidad del blogger sobre los comentarios de terceros, es decir, por ejemplo, la posibilidad de que cualquiera pueda provocar que aun blogger se le condene tan solo con dejar un comentario malintencionado en el blog. Ya veo a algunos frotándose las manos y comentando por toda el sector de la blogosfera que se ha posicionado en su contra.

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