En rojo, enlace del Boston.com al Newton Tab, uno de los medios del grupo denunciante.

En rojo, enlace del Boston.com al Newton Tab, uno de los medios del grupo denunciante.

Rechazarías un enlace hacia tu web o blog? ¿Crees que publicar titulares de tus contenidos en otro sitio es una estrategia perfecta para difundir y promocionar tu proyecto? Estoy convencido de que tu respuesta a estas dos preguntas serán ‘no y ‘sí’, respectivamente. Pues bien, aún son muchos los que no piensan así, que siguen sin entender nada de nada de lo que ocurre y significa la Red, la ‘conversación’, y sostienen posturas decimonónicas que atentan, no sólo contra el sentido común, sino contra las libertades inherentes a esta gran revolución. Y no sólo en el terreno del arte, también, por desgracia, en las de los medios de comunicación.

Es el caso del grupo mediático GateHouse Media, propietario de más de cien cabeceras en Massachusetts, que no ha tenido mejor idea que denunciar a un monstruo del sector, el New York Times, porque uno de los medios de su propiedad, el Boston.com en su edición de Newton, tiene la osadía de mostrar titulares, entradilla y enlazar a contenidos de algunas de aquellas (Newton Tab, por ejemplo), una práctica de los más común en medios digitales. Según GateHouse Media, Boston.com ha violado su copyright y está provocando pérdidas de ingresos ya que los lectores no acuden a la fuente original y no pinchan sobre la publicidad que acompaña a sus artículos.

Es como si, por ejemplo, las productoras cinematográficas achacasen a las televisiones el descenso de público por emitir trailers en su programación. ¿No les parece que es el mundo al revés? Boston.com lo que hace es, sencillamente, publicitar los contenidos de aquellos sitios que muestra en su lista de titulares, y si la gente no acude a la fuente original será, en todo caso, porque ese contenido no le parece interesante, no por la reducida información que da soporte al link. Y si la gente no pincha en la publicidad de los artículos será, imagino, porque igual la gente ya está harta de este tipo de estrategias publicitarias.

Pero es mucho más fácil aferrarse a eso del copyright e ignorar que transitamos ya, desde hace un buen rato, por el siglo XXI, evitando por supuesto la comprensión de los nuevos conceptos y la integración en los nuevos modelos de comunicación y mercado.

No me enlaces, dicen. Pues tú mismo, digo yo. Y ya veremos qué es peor.

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