Ya hay fumata blanca en mi reciente desencuentro con Google Adsense a cuenta de la posible violación de las condiciones del acuerdo en uno de los posts publicados en Mangas Verdes. Y se ha resuelto de la mejor forma posible, dialogando y alcarando posturas para definitivamente llegar a un consenso. Hace unos minutos me ha llamado personalmente José Luis López de Ayala en nombre de Google España, todo un detalle que quiero destacar antes de entrar en materia, pues sitúa a Google en un nivel de atención que, sinceramente, no esperaba. Me conformaba con una respuesta por email a mi correo, en sentido positivo o negativo, pero la llamada y su contenido me han satisfecho mucho más.

José Luis se ha mostrado cordial, conciliador y, sobre todo, sensato. Y, en contraste con aquellos que se apresuraron a dictar sentencia contra Mangas Verdes y a acusarme de paranoico, oportunista, demagogo y no sé cuántas lindezas más, lo cierto es que la postura oficial de Google, la única válida en este caso, dista mucho de toda esa verborrea y se enmarca por completo en lo que cabría esperar de una empresa que lleva el servicio y la atención al internauta por lema.

José Luis me ha expresado la postura de Google:

  1. La advertencia que me llegó es producto de un rastreo automatizado.
  2. Admite que el método es frío, despersonalizado y puede ser injusto.
  3. Admite que Mangas Verdes no ha violado las condiciones del contrato, aunque es posible que algún cliente pueda sentirse molesto si su publicidad apareciese en el post en cuestión.
  4. Es obligación de Google velar por que los clientes no se sientan descontentos.
  5. Mangas Verdes no es un sitio sospechoso de promover contenidos sexuales explícitos ni de cualquier otro tipo que puedan incomodar al cliente.

Yo le he expresado mi postura:

  1. Admito que Google debe velar por sus clientes.
  2. El contenido del post es meramente informativo sobre un vídeo que se encuentra en multitud de otros sitios en la Red, la mayoría con Adsense.
  3. No es explícito (hay que darle al play para verlo) e incluso se critica en parte en el texto del artículo.
  4. Mangas Verdes no es un sitio frecuentado por menores.
  5. Mangas Verdes no es el autor del vídeo ni lo promueve de forma alguna.
  6. Mangas Verdes se dedica a generar contenido de actualidad y, en ocasiones, hace referencia, como cualquier medio informativo, a noticias en las que la sexualidad, la violencia, el racismo… son protagonistas.
  7. La estipulación ‘no apto para menores’ es ciertamente ambigua y hay que analizar caso por caso. Si todas las estipulaciones que aparecen en las condiciones se tomaran de forma literal, prácticamente ninguna web podría albergar bloques de Adsense.

José Luis ha entendido mi postura, al igual que yo entiendo la de la empresa y, como no podía ser de otra forma (José Luis tiene una larga y brillante trayectoria en medios de comunicación), está de acuerdo en que se trata de un post meramente informativo como los hay en la Red a mansalva.

Me pregunta por la posibilidad de eliminar los bloques de Adsense en ese post en concreto, y le respondo que, al ser una inserción general en páginas dinámicas, no veo la forma de hacerlo. Me dice que, en ese caso, no me preocupe.

Le comento que es que ya se me ha retirado la publicidad. Se sorprende y me dice que va a mirar lo que ha pasado, pero que todo queda aclarado y nuestra relación vuelve a la normalidad. Asunto zanjado de la forma más justa y sensata posible.

Quiero agradecer desde aquí a José Luis, en nombre de Google, la deferencia, el tono y la argumentación empleadas, que han hecho que mi consideración por la empresa crezca en luga de que se devalúe. Y pedirle perdón si en algún momento he escrito algo que pudiera parecerles inadecuado. Por supuesto, a todos los que, bien a través de los comentarios, bien vía correo o bien en sus respectivos blogs y webs me han mostrado su apoyo y comprensión estos días. Y también a aquellos que, honesta y educadamente, han mostrado su parecer contrario en las muchas discusiones derivadas del ‘affaire’.

Y a todos aquellos que, movidos no sé si por inquina personal, por una mal entendida idolatría hacia Google, presunto servilismo geek o vaya usted a saber qué, no dudaron un momento en dictar sentencia condenatoria contra este blog y su autor, desvirtuando incluso el debate derivándolo hacia aspectos personales, darles las gracias también, porque no han dado una.

Google no me censura. Mangas Verdes sigue con Adsense. Y todos tan contentos. (A ver si me ponen los bloques ya).

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