Esta imagen que ven a la izquierda corresponde a un anuncio anterior a 1904 de la conocida empresa Bayer. Como se puede observar, además de su archiconocida aspirina y otros productos que desconozco, se encuentra, nada menos, que la heroína, publicitada entonces como un “calmante para la tos”. ¿Fake? ¿Error? No, pura realidad, tal y como nos relata Tony Long en Wired:

1899: Felix Hoffmann, un joven farmacéutico que trabaja para la empresa farmacéutica alemana Bayer, patenta un nuevo analgésico. El nombre de la marca registrada es ‘Aspirina”.

Hoffmann, que buscaba un analgésico eficaz contra el reumatismo que padecía su padre, sintetizó exitosamente el ácido acetilsalicilico en agosto de 1897. Más tarde sería comercializado como Aspirina (‘a’ por ‘”acetil’ y ‘spirina’ por Spirea, el nombre del género de la planta productora del ácido salicílico, el agente que calma el dolor).

Ese agosto, por cierto, fue especialmente fértil para Hoffmann: ese mismo mes logró también sintetizar, por casualidad, la

Share